El caso de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que era intensamente buscada desde el pasado sábado 23 de mayo en Córdoba, tuvo el peor final tras confirmarse el hallazgo de su cuerpo.
La noticia generó una profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos de la comunidad, mientras las autoridades policiales y judiciales avanzan con la investigación para determinar con exactitud qué ocurrió en las horas previas a su fallecimiento y si existen otras personas involucradas en el hecho. El hallazgo se produjo en una zona de pastizales ubicada en el barrio Ampliación Ferreyra, a unos 12 kilómetros del centro de la capital provincial, un sector que se convirtió en el foco de los peritajes y donde se aguarda una conferencia de prensa inminente por parte del ministro de Seguridad y el fiscal de la causa para brindar precisiones sobre el operativo.
La joven había sido vista por última vez en el barrio Cofico luego de encontrarse con Claudio Gabriel Barrelier, un empleado municipal que actualmente es el único detenido y la última persona que mantuvo contacto con ella. Los investigadores lograron incorporar a la causa un registro de cámaras de seguridad donde se observa a una joven ingresando a la vivienda del sospechoso, aunque los videos no muestran su salida. Asimismo, el análisis de las antenas telefónicas confirmó que el celular de la menor estuvo activo en la zona del domicilio de Barrelier durante aproximadamente tres horas a partir de las 22:30 de aquella noche, momento en el cual el dispositivo dejó de emitir señal de manera definitiva.
El detenido poseía un vínculo previo con el entorno de la víctima, ya que había mantenido una relación sentimental con Melissa, la madre de Agostina, hace tres años, y desde entonces frecuentaban el mismo círculo de conocidos vinculado a la cancha. Según denunció la madre de la adolescente, el acusado se valió de la confianza familiar para convencer a su hija de subirse sola a un remís, remarcando que la menor nunca se manejaba de forma autónoma y que fue manipulada para subirse a ese vehículo. Por su parte, el chofer que realizó el traslado testificó ante la Justicia que recién reconoció a la menor el domingo por la tarde, al ver su fotografía en las redes sociales durante el entretiempo del partido entre Belgrano y River, dando aviso inmediato a los familiares.
Durante las últimas jornadas, la Fiscalía de Instrucción ordenó rigurosos operativos y peritajes con trajes especiales en la vivienda del sospechoso, motivados por la detección de movimientos sospechosos dentro de la propiedad durante la noche. Aunque inicialmente la abuela de la adolescente, Elizabeth, había manifestado la esperanza de encontrarla con vida y cuestionado la rapidez del accionar policial inicial, el trágico desenlace reorientó las prioridades de la investigación comandada por el abogado querellante Carlos Nayi, quien se centra en reconstruir el tramo posterior a la estancia de Agostina en la casa del imputado.
Tras conocerse el hallazgo del cuerpo, la madre de la víctima sufrió una descompensación que requirió su internación hospitalaria, al tiempo que se reportó la renuncia del abogado defensor de Barrelier en medio de un escenario judicial cada vez más complejo.



