Las ráfagas del sudeste han vuelto a poner en vilo a las localidades ribereñas durante esta jornada de miércoles, provocando una importante crecida del Río de la Plata que ya afecta zonas bajas de Berisso, Ensenada y el Tigre.
El fenómeno, caracterizado por vientos persistentes que impiden el normal drenaje de las aguas hacia el océano, ha llevado al Servicio de Hidrografía Naval a emitir un alerta por niveles que superan los valores habituales de marea.
Desde las primeras horas de la mañana, el agua comenzó a ganar terreno sobre las defensas costeras, anegando calles en las zonas de balnearios y complicando el tránsito en los accesos cercanos a la costa.
En Berisso, las cuadrillas de Defensa Civil monitorean constantemente el nivel del río, que se espera alcance su pico máximo hacia el final de la tarde. Las autoridades han solicitado a los vecinos de las zonas ribereñas extremar las precauciones, retirar vehículos de áreas inundables y evitar sacar los residuos para no obstruir los sumideros.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que la intensidad del viento comenzará a mermar recién durante la madrugada del jueves, permitiendo que el río inicie un lento proceso de bajante. Mientras tanto, se mantiene el estado de alerta preventiva en los centros de evacuación locales, aunque por el momento no se han reportado ingresos masivos de agua en viviendas particulares.
Las líneas de emergencia permanecen abiertas para asistir a cualquier damnificado por las filtraciones o el desborde de los canales pluviales.




