El severo frente frío que golpea con fuerza a la región en las últimas horas trajo consecuencias inmediatas sobre la infraestructura energética local. Desde la tarde de ayer, jueves, el suministro de Gas Natural Comprimido comenzó a experimentar severas restricciones en la capital bonaerense y sus alrededores, luego de que la distribuidora Camuzzi notificara formalmente a las estaciones de servicio que operan bajo la modalidad de contratos interrumpibles la orden de suspender el despacho al público.

Ante el marcado descenso de la temperatura, la empresa dispuso el corte del servicio con el fin de garantizar el consumo doméstico, encendiendo las alertas entre taxistas y remiseros por el fuerte impacto en la actividad económica.

Los avisos comenzaron a llegar pasado el mediodía del jueves, otorgando a los establecimientos un período de gracia de seis horas para despresurizar el sistema y disminuir gradualmente las ventas antes del cese definitivo del expendio. El impacto de la medida, que ya se tradujo en mangueras colgadas y surtidores vacíos durante la última noche, se siente con su máxima intensidad durante toda la jornada de este viernes, complicando la logística urbana.

La interrupción del servicio responde a una problemática de índole estructural que la matriz energética argentina arrastra y repite de manera casi sistemática ante cada advenimiento invernal. Ante la caída abrupta de las marcas térmicas, que hoy se posicionan en torno a los 12°C con bajas sensaciones térmicas, el consumo residencial de gas natural se dispara exponencialmente. Por normativa legal y priorización de red, el sistema energético nacional protege el abastecimiento de los hogares en detrimento de la demanda comercial e industrial.

Voceros oficiales de la distribuidora Camuzzi precisaron que, por problemas estructurales del sistema, se tuvieron que hacer cortes a estaciones de servicio que tienen contratos interrumpibles, que son aquellos que prevén este tipo de interrupciones según la demanda. Por su parte, el sector empresarial también se manifestó en línea con la habitualidad estacional de este fenómeno.

Juan Carlos Basilico, presidente de la Federación de Entidades de Combustible de la Provincia, relativizó la gravedad institucional aunque remarcó la preocupación de los expendedores al puntualizar que es normal que pase esto, ya que se repite año a año por un tema de demanda en el mercado y en los cupos, siendo algo estrictamente estacional.

A pesar de que el antecedente más inmediato se remonta a la primera ola polar registrada a fines de abril, en aquella oportunidad los efectos en el Gran La Plata fueron marginales y controlados. En esta ocasión, la persistencia de las bajas temperaturas hace prever un escenario mucho más severo y prolongado. Fuentes del sector de estacioneros no descartan que las restricciones se profundicen si el pronóstico meteorológico no muestra mejorías en el corto plazo.

Los principales afectados por el corte generalizado resultaron ser los trabajadores del transporte público no de línea. Taxistas y remiseros fueron los primeros en emitir alertas generales y manifestar su inquietud ante la imposibilidad de operar con fluidez, viéndose obligados a concentrarse en las pocas bocas de expendio remanentes que aún cuentan con contratos de firme suministro.

Dichas estaciones privilegiadas operan bajo un esquema riguroso de cupos fijos diarios. Esto implica que, una vez que el establecimiento comercializa el límite estricto de metros cúbicos de gas estipulados por contrato, debe interrumpir el expendio y bajar las persianas hasta la jornada siguiente.

La evolución del panorama se evaluará rigurosamente día tras día. Desde el ámbito corporativo de Camuzzi concluyeron advirtiendo que, de consolidarse el frío extremo sobre la provincia de Buenos Aires, no existen certezas cronológicas ni garantías logísticas sobre cuándo podrá restablecerse el servicio en los surtidores afectados.
Frente a este escenario, un relevamiento de la región da cuenta de los escasos puntos de carga que se mantienen activos, aunque totalmente sujetos al cupo diario regulado.

En la ciudad de La Plata se encuentran operativos los surtidores de avenida 44 y calle 143, avenida 137 y calle 529, avenida 72 entre 131 y 132, y la estación de camino centenario y calle 403 en la localidad de Villa Elisa. A estos puntos se suman los de alta capacidad ubicados en avenida 44 y calle 159, avenida 44 y calle 166, y avenida 520 entre 161 y 163. Por su parte, la vecina ciudad de Berisso cuenta con el centro de alta capacidad de calle 158 número 200, mientras que en Ensenada los conductores deben dirigirse a las estaciones de avenida 122 número 698 o de calle Quintana número 102.

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