Una serie de graves denuncias pone bajo la lupa las condiciones de higiene y el manejo administrativo en la Guardería Evita, institución que se encuentra bajo la órbita de la Secretaria de Promoción Social.
Según fuentes cercanas, el establecimiento atraviesa una crisis que afecta tanto a los menores que asisten como al personal de trabajo.
El conflicto estalló el pasado jueves 16 de abril, cuando se desató una fuerte discusión en el sector de cocina al detectarse mercadería vencida con presencia de gorgojos y gusanos sobre las mesas donde se preparan los alimentos para los niños. Allí la economía de la institución de habría dado a la labor de «limpiar» alimentos en mal estado lo que enfureció al personal que atiende la cocina.
Lejos de ordenar una desinfección profunda, la directora del centro habría intervenido para solicitarle a la economa que la limpieza de estos productos se realizara de forma oculta en el sector de economato, con el fin de evitar que la situación fuera advertida por terceros, lo que generó aún más indignación entre quienes vieron lo que ocurría.
A esta preocupante situación bromatológica se suma una alarmante falta de insumos básicos. Se reportó que el establecimiento pasó dos meses sin lavandina y que, recientemente, se adquirió un solo bidón que fue diluido en proporciones excesivas, anulando su capacidad de desinfección.
Este escenario coincide con un brote de casos de conjuntivitis y diarrea entre los asistentes, lo que refuerza las quejas por la falta de higiene adecuada en las instalaciones.
La denuncia también señala un endurecimiento arbitrario, or.parte de la directora, de las normas internas, asegurando que el personal tiene estrictamente prohibido consumir alimentos dentro del lugar; «ni una miga de pan».
Asimismo, se advierte sobre irregularidades en la carga horaria de las pasantes: aunque los contratos estipulan 20 horas semanales (4 horas diarias), en la Guardería Evita se estarían cumpliendo turnos de 5 horas, mientras que en la institución Grierson llegarían a las 6 horas diarias.
Hasta el momento, no ha habido un comunicado oficial por las denuncias sobre las condiciones de salubridad o el incumplimiento de los contratos laborales.
La comunidad permanece en alerta ante el riesgo sanitario que implica la presencia de plagas en un entorno de cuidado infantil.




