El próximo martes 30 de junio de 2026, la Parroquia San José Obrero de Berisso se vestirá de emoción para rendir un profundo y sentido tributo a quien fuera el cimiento espiritual, social y humano de su comunidad. El Barrio Obrero rememorará la imborrable figura del Padre Pascual Ruberto (1920-1992), el inolvidable «Cura Gaucho», a través de una jornada de reconocimientos, deporte y oración en la histórica sede de la manzana de calle 168 esquina 31.
La fisonomía del Barrio Obrero y la identidad trabajadora de Berisso no se podrían explicar del todo sin repasar la huella que dejó este incansable sacerdote. Nacido en Avellaneda en diciembre de 1920 y ordenado en 1950, el Padre Ruberto llegó a la región en 1957 para convertirse en el primer párroco de San José Obrero. Durante décadas, en tiempos políticos y sociales profundamente complejos, se transformó en un defensor ferviente de los derechos obreros y de los sectores más vulnerables de la periferia.
Anclado estrictamente en los valores del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, su pluma y su palabra valiente se alzaron en más de una oportunidad contra las injusticias del poder de turno, ganándose el respeto unánime de los trabajadores de los frigoríficos, delegados gremiales y vecinos que veían en él a un igual.
Los homenajes programados para este 30 de junio reflejan con exactitud sus grandes pasiones comunitarias. La actividad oficial comenzará a las 17:30 horas con un acto de fuerte valor simbólico y barrial: la designación formal de la cancha de fútbol local con el nombre de «Padre Pascual Ruberto». Se trata de un reconocimiento ideal para aquel cura que entendía al deporte y los potreros como espacios indispensables de contención, alegría y encuentro familiar para la juventud trabajadora.
Posteriormente, a las 18:00 horas, la comunidad se congregará en el templo de 168 y 31 para la celebración de la Santa Misa. El oficio religioso contará con un marco de especial solemnidad, ya que estará presidido por el Arzobispo Gustavo Carrara, en una ceremonia donde los vecinos volverán a unirse en oración junto a los restos del querido «Cura Gaucho», que descansan en la misma parroquia desde 1993.
A casi 34 años de su partida física, la célebre frase grabada en su memoria recobra hoy más fuerza que nunca en cada rincón del barrio: «Ahora voy a saber sobre qué construí: si sobre arena o sobre piedra». El afecto inquebrantable de la feligresía berissense y este nuevo homenaje popular dejan en claro que el Padre Pascual Ruberto edificó su obra sobre la roca más sólida: el amor incondicional a su pueblo.



