Las precipitaciones registradas en Berisso, hasta ahora, volvieron a poner en evidencia una problemática estructural que afecta a diversos puntos del distrito. Con marcas de agua acumulada que alcanzaron los 35 milímetros cerca del mediodía, vecinos de múltiples barrios expresaron su indignación ante las calles anegadas y la falta de soluciones definitivas por parte de la gestión municipal.
Uno de los focos de mayor reclamo se ubica en la intersección de las calles 11 y 149, donde los frentistas denunciaron que el sector «se convierte en una pileta» cada vez que llueve, imposibilitando el tránsito vehicular y el desplazamiento de los peatones. Según manifestaron los residentes de la zona, se trata de una situación que se repite desde hace más de 20 años sin respuesta oficial, por lo que exigieron una intervención urgente de las autoridades locales.
El escenario se replicó en la zona de calle 11, desde 150 hacia 143 y sus arterias adyacentes, así como en sectores de Villa Progreso, Villa Nueva y en la franja de calle 26, desde 164 en dirección a La Plata. Habitantes de estos barrios señalaron que bastan unos pocos milímetros de lluvia para que las arterias queden completamente cubiertas de agua, afectando de manera directa la vida cotidiana de las familias.
En medio de la anegación, el descontento de los vecinos apuntó directamente contra la conducción del intendente Fabián Cagliardi. Con marcada ironía y malestar, los frentistas cuestionaron las promesas de infraestructura realizadas para mitigar contingencias climáticas e insistieron en que el estado de las calles demuestra la ausencia de los trabajos prometidos para frenar los anegamientos en el partido.




