Un violento asalto perpetrado en las últimas horas contra el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) N°41 de Berisso ha dejado las instalaciones fuera de servicio y al personal en un estado de total vulnerabilidad. Los delincuentes no solo desvalijaron el centro médico, sino que actuaron con un nivel de saña que incluyó la destrucción de mobiliario y el uso de químicos para borrar rastros, lo que ha generado una profunda indignación en el sector de los trabajadores municipales.

El inventario de lo robado refleja un golpe devastador para la atención sanitaria del barrio: los malvivientes se alzaron con medicación, instrumental odontológico completo, un horno eléctrico, una netbook y un teléfono celular corporativo que contenía información interna clave. Para asegurar su impunidad, los autores del hecho accionaron los matafuegos del lugar, cubriendo cada rincón con polvo químico, y rompieron diversos vidrios, dejando el edificio en condiciones de insalubridad que impiden la asistencia de pacientes.

Más allá del perjuicio material, el incidente sacó a la luz una trama de inseguridad y hostigamiento que las trabajadoras venían reportando sin obtener respuestas. Según denunció el Sindicato de Trabajadores Municipales, el robo se enmarca en un clima de violencia preexistente que incluye mensajes amenazantes vinculados a la asignación de turnos médicos.

En un hecho particularmente intimidatorio, se halló un arma de juguete dentro del establecimiento, interpretada como un mensaje directo hacia el personal que allí se desempeña.

Ante la gravedad del suceso, desde el gremio advirtieron que esta es la tercera vez que se formalizan reclamos por falta de seguridad sin que las autoridades del área de Salud hayan tomado cartas en el asunto. Mientras las instalaciones permanecen cerradas debido a los daños y a la falta de elementos básicos de trabajo, las trabajadoras denuncian estar desprotegidas frente a las amenazas y al malestar de los vecinos que, ante la falta de funcionarios responsables, descargan su frustración contra el personal administrativo y de enfermería.

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