Un clima de máxima tensión institucional se vivió este miércoles en el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Berisso, cuando una reunión de la comisión de Transporte derivó en un escándalo protagonizado por el secretario de Seguridad, Gabriel Marotte, quien lanzó graves amenazas contra el concejal oficialista y presidente de la comisión, Federico Ruiz.

El conflicto, que terminó con gritos y violencia verbal, tuvo como eje central el debate por una nueva ordenanza vinculada a la regulación de la actividad de los taxistas. Este sector mantiene desde hace tiempo una relación sumamente conflictiva con Marotte, a quien cuestionan por su gestión en el área.

La fricción se profundizó en esta oportunidad debido a que los taxistas que no habían sido invitados formalmente por el presidente de la comisión para este segundo encuentro; decidieron autoconvocarse y asistir por cuenta propia al recinto para seguir de cerca el tratamiento del expediente, lo cual Marotte habría visto como un desafío.

Pero el detonante ocurrió cuando Marotte intentó ingresar a la comisión escoltado por empleados de su área, entre ellos el propietario de un medio de comunicación. Ante el pedido de Ruiz de respetar el reglamento interno —que limita la presencia de personas ajenas en reuniones cerradas hasta que los temas sean públicos—, el secretario de Seguridad perdió los estribos.

Según testigos, Marotte comenzó a gritar e increpar a Ruiz, asegurando que se siente víctima de una «campaña en su contra» y responsabilizando directamente al concejal por alimentar la interna política que lo tiene en el centro de las críticas.

«Ya te voy a encontrar en la calle y te voy a cagar a trompadas. Me venís haciendo varias y no te lo voy a permitir», fueron algunas de las frases que resonaron en el lugar, obligando a la intervención de otros concejales para evitar una agresión física.

Mientras tanto, en el exterior, taxistas autoconvocados, trabajadores del concejo y ediles escuchaban azorados los gritos que provenían del interior.

Tras el violento episodio, Marotte se retiró del edificio manteniendo el tono desafiante, dejando tras de sí un ambiente de angustia entre los presentes, especialmente en las concejales Juana Murillo, Paola Ovejero y Carla Domínguez.

Desde la oposición, el sector liderado por Maximiliano Fernández ya evalúan presentar planteos formales ante lo que consideran un atropello institucional sin precedentes, mientras el Ejecutivo local guarda silencio sobre la continuidad del funcionario tras este «día de furia».

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