Desde el pasado domingo 1 de febrero, los usuarios del transporte público en la región capital se enfrentan a un nuevo esquema tarifario. El Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires oficializó un incremento del 4,8% para todas las líneas de colectivos que conectan La Plata, Berisso y Ensenada.
Este ajuste responde a la aplicación de una fórmula de actualización mensual que combina la inflación de diciembre en el Gran Buenos Aires con un adicional fijo.
Para quienes utilizan la tarjeta SUBE registrada, el boleto mínimo para el tramo de 0 a 3 kilómetros pasó de $749,72 a $786,12.
En el caso de los trayectos que conectan los centros urbanos con las periferias de Berisso o Ensenada, el costo se eleva según la distancia: el tramo de 3 a 6 km ahora cuesta $858,19; de 6 a 12 km alcanza los $928,65; de 12 a 27 km sube a $994,52; y los recorridos de más de 27 km se ubican en $1.049,42. Por otro lado, los beneficiarios de la Tarifa Social abonan un mínimo de $353,76, mientras que aquellos que no tengan su tarjeta nominada deberán afrontar un recargo importante, con una tarifa mínima que arranca en los $1.249,94.
El aumento genera una fuerte preocupación en una región con un alto flujo de trabajadores y estudiantes que dependen exclusivamente del sistema de micros para su movilidad diaria.
Este ajuste se da en un contexto de alta sensibilidad económica, sumándose a las subas en servicios y alquileres. Mientras tanto, en la capital bonaerense avanza el debate por la nueva licitación del transporte público, la cual busca renovar el sistema por los próximos 12 años bajo la promesa de mejorar las frecuencias y el estado de las unidades.




