En el marco de la fecha 11 del Torneo de Primera B, Villa San Carlos goleó 4 a 1 a Flandria en el Estadio Carlos V y volvió al triunfo luego de siete encuentros sin victorias. Los goles del conjunto villero fueron convertidos por Kevin Pavía (x2), Mauro Plastino y Alejandro Lugones, todos en el complemento, mientras que Giménez descontó para el local.

En la etapa inicial, el encuentro finalizó sin emociones en el marcador. Villa San Carlos fue quien manejó gran parte del juego, con tenencia de balón y buenas intenciones desde lo colectivo, mientras que Flandria se mostró replegado en su campo, apostando al contragolpe.

El conjunto local no logró generar peligro claro, en gran parte por la solidez defensiva del Cele, que se mostró firme y con superioridad numérica en el fondo. Por su parte, la Villa volvió a evidenciar una de sus falencias: la falta de eficacia en los metros finales, desperdiciando las oportunidades generadas.

Con el correr de los minutos, el partido cayó en ciertos pasajes de imprecisión y se tornó por momentos trabado. El equipo villero comenzó algo errático, lo que permitió que el local emparejara las acciones, aunque sin inquietar demasiado.

Así, ambos equipos se fueron al descanso en igualdad, dejando la sensación de que el que lograra ajustar detalles en ataque podía inclinar la balanza.

Pero todo cambió en el complemento. Antes del inicio de la segunda etapa, Pablo Miranda movió el banco: ingresó Kevin Pavía en lugar de Sebastián Flores, buscando mayor peso ofensivo.

Cuando apenas se jugaban 6 minutos, el partido tuvo un quiebre determinante: Martín Correa vio la segunda tarjeta amarilla y se fue expulsado, dejando a Flandria con diez hombres cuando ambos equipos aún se estaban acomodando en el campo.

A partir de allí, Villa San Carlos mostró su mejor versión: contundente, decidido y efectivo. A los 8 minutos, Kevin Pavía abrió el marcador y comenzó a encaminar la historia.

El dominio se profundizó y a los 21 minutos llegó el segundo golpe: Mauro Plastino, que había ingresado minutos antes por Zago Zegarra, aprovechó un error del arquero Correa —que salió fuera del área y dejó la pelota corta— y no perdonó.

La Villa no bajó la intensidad y amplió la ventaja a los 30 minutos. Nuevamente Pavía, tras una presión alta en mitad de cancha, recuperó, lanzó la pelota larga, ganó en velocidad a los defensores y definió con precisión ante la salida del arquero.

El local logró descontar a los 34 minutos por intermedio de Giménez, pero no fue suficiente para cambiar el rumbo del encuentro. Cuando se cumplió el tiempo reglamentario, el árbitro Jonathan Barrios adicionó 7 minutos.

Ya en tiempo agregado, a los 47, Alejo Lloyaiy salió desde el fondo con un pelotazo largo; en la mitad de la cancha, Mauro Plastino ganó de cabeza y habilitó a Alejandro Lugones, quien, tras pisar el área, definió para sellar el 4 a 1 definitivo, coronando una actuación sólida del conjunto villero y reflejando en el resultado una mejora que el equipo venía insinuando en partidos anteriores.

El triunfo significó mucho más que tres puntos. Fue el desahogo tras una racha adversa —con dos empates y tres derrotas en las últimas cinco presentaciones— y la confirmación de una mejora que se venía insinuando en estas dos últimas fechas.

El equipo mostró carácter, eficacia y una clara evolución en su juego, logrando transformar las buenas intenciones en contundencia. Supo golpear en los momentos justos y manejar el desarrollo con inteligencia.

Ahora, el desafío será sostener este nivel y convertir este envión en regularidad para empezar a escalar posiciones. Este puede ser el punto de partida

cobertura del encuentro entre Flandría y Villa San Carlos, Celeste y Nada Más

Crédito de imagen: prensa Villa San Carlos

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