La reciente adjudicación de una obra pública en el municipio de Berisso por un monto superior a los 442,5 millones de pesos vuelve a encender las alarmas sobre los mecanismos de transparencia, control y ética en la gestión pública local. La entrega de este millonario contrato a la Cooperativa de Trabajo Los Toldos Ltda. para reparar las cubiertas de la Escuela de Arte y Estética expone una trama de continuidades políticas, con aparentes conflictos de intereses, precarización laboral que merece un análisis riguroso y una profunda condena social, aunque con nuevos actores.
El foco del escándalo se centra en la figura de Sergio Gómez, actual director del Corralón Municipal y ex presidente de la cooperativa beneficiada. Que un funcionario público de rango jerárquico coordine de manera directa o indirecta las áreas vinculadas a los servicios que su propia ex organización privada debe ejecutar para el Estado representa una distorsión institucional flagrante. La clásica y peligrosa dinámica donde el controlante y el controlado comparten terminales de interés destruye la confianza pública y desvirtúa la naturaleza misma del cooperativismo, transformándolo en un mero ropaje jurídico para canalizar fondos públicos con nula fiscalización.
Lejos de ser un fenómeno aislado o exclusivo de la actual gestión, el caso de Los Toldos demuestra una notable capacidad de supervivencia que atraviesa las fronteras partidarias, amparada en una alarmante amnesia política. La consolidación de la cooperativa se inició en 2017 bajo la administración de Cambiemos, liderada por el entonces intendente Jorge Nedela. En aquella época de campaña, el propio Fabián Cagliardi construyó gran parte de su perfil opositor cuestionando con dureza este entramado; sus discursos eran sumamente críticos de las licitaciones y contrataciones directas que la cooperativa ganaba casi de manera sistemática, así como de su polémico accionar en el distrito. Sin embargo, aquellas feroces denuncias de ayer, que prometían terminar con los vicios del pasado, quedaron sepultadas bajo el pragmatismo del poder. Al asumir en diciembre de 2019 con un discurso de ruptura y transparencia, Cagliardi no solo conservó el vínculo contractual con Los Toldos, sino que lo profundizó exponencialmente hasta el punto de incorporar a su presidente directamente a las filas del organigrama municipal.
El entramado de sospechas se agrava al revisar el historial operativo de la entidad. Las denuncias sobre la utilización de trabajadores precarizados para actividades de militancia partidaria durante la campaña electoral de 2021, seguidas por el despido masivo de más de cien cooperativistas que percibían ingresos de indigencia, exponen la contracara más cruel de este modelo: la vulneración sistemática de los derechos laborales bajo la pantalla de la economía social. El reemplazo de estos operarios por beneficiarios de programas sociales y la desprotección de quienes reclamaban condiciones dignas evidencian que el beneficio económico de la cúpula cooperativa y el rédito político oficialista se sostienen sobre la base de la explotación de los sectores más postergados del distrito.
Asimismo, las irregularidades transcienden los límites de Berisso, tal como lo demostraron las sanciones por poda ilegal en el vecino municipio de La Plata utilizando vehículos oficiales berissenses, o el uso sistemático de las denominadas «camionetas fantasma» pertenecientes a la cooperativa pero desprovistas de identificación para uso discrecional de delegados estatales. Estos antecedentes, sumados al clima de violencia verbal denunciado en el Corralón Municipal y a los cuestionamientos por presunto nepotismo en el ascenso de familiares del jefe comunal, configuran un paisaje de degradación institucional donde el secreto y el verticalismo parecen haber reemplazado a la rendición de cuentas. Frente a declaraciones oficiales que minimizan el deber de informar a la ciudadanía, resulta imperioso exigir auditorías externas y un esclarecimiento judicial inmediato sobre un sistema de adjudicaciones que parece diseñado para el beneficio de unos pocos a expensas de las arcas públicas y del bienestar de la comunidad.




