En las últimas horas, las comunidades educativas de distintos jardines de infantes de Berisso y la región han entrado en estado de atención tras la detección de múltiples casos de la enfermedad conocida popularmente como «Boca, Mano, Pie».

A través de comunicados oficiales, directivos escolares han solicitado a las familias extremar las medidas de cuidado y estar alertas ante la aparición de los primeros síntomas para frenar la cadena de contagios.

Se trata de una afección viral común, causada principalmente por el virus Coxsackie. Afecta de manera muy frecuente a bebés y niños de la primera infancia, generalmente menores de 5 años, debido a que sus sistemas inmunitarios aún están en desarrollo y es habitual el contacto cercano en entornos escolares y maternales.

La enfermedad suele manifestarse de forma repentina y presenta un cuadro característico que incluye fiebre alta o moderada, ampollitas o manchas rojas en las palmas de las manos, las plantas de los pies y el interior de la boca, lo que puede causar llagas dolorosas. También suele registrarse dolor de garganta, dificultad para tragar, decaimiento general, malestar y pérdida del apetito.

Al ser una afección de origen viral, no existe un tratamiento médico específico ni un antibiótico para curarla, por lo que suele desaparecer por sí sola en un período de entre 7 y 10 días. El manejo médico se centra exclusivamente en aliviar los síntomas, donde los pediatras suelen indicar analgésicos o antitérmicos para controlar la fiebre y el dolor, además de recomendar a los padres ofrecer líquidos fríos y alimentos blandos para evitar la molestia al tragar y prevenir la deshidratación.

Dado que el virus se propaga fácilmente a través de las secreciones de la nariz y la garganta, el líquido de las ampollas o la materia fecal, las autoridades sanitarias y escolares recuerdan la importancia de seguir pautas estrictas de prevención.

Entre las principales recomendaciones se destaca el lavado frecuente de manos con agua y jabón, especialmente después de ir al baño, cambiar pañales y antes de comer. Asimismo, se aconseja no compartir utensilios personales como vasos, cubiertos o toallas, y desinfectar los juguetes. Por último, se remarca la importancia del aislamiento preventivo, por lo que ante la aparición de cualquier síntoma se solicita consultar inmediatamente al pediatra y evitar el envío de los chicos al jardín hasta contar con el alta médica correspondiente, garantizando así la protección de toda la comunidad educativa.

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