El Tribunal Oral en lo Criminal IV de La Plata dictó una sentencia de 12 años de cárcel para Miguel David De Boe, de 51 años, tras hallarlo culpable de abusos sexuales reiterados contra la hija menor de su entonces pareja.

Los hechos, que incluyeron tocamientos y acceso carnal, ocurrieron durante los primeros meses de 2021 en una vivienda ubicada en la localidad de Los Talas, partido de Berisso. El fallo, firmado por los jueces Marcelo Giorgis, Carolina Crispiani y Emir Caputo Tártara, validó la acusación de la fiscalía bajo los cargos de abuso sexual agravado por la situación de convivencia y la minoría de edad de la víctima.

La investigación judicial logró acreditar los ataques gracias a pruebas fundamentales, entre las que se destacó el testimonio de la adolescente en Cámara Gesell. En dicha instancia, la menor relató de manera coherente cómo el acusado aprovechaba la madrugada para cometer los ultrajes mientras ella dormía.

El caso salió a la luz cuando la víctima logró romper el silencio y confiar lo sucedido a sus amigas, quienes alertaron a la familia, derivando en la denuncia penal radicada por su padre biológico.

Durante el debate oral, profesionales del área de psicología que asistieron a la víctima confirmaron la veracidad de su discurso, descartando cualquier tipo de influencia o inducción externa. La perito interviniente describió a la menor como una persona que, tras los hechos, desarrolló mecanismos de defensa y una personalidad introvertida, características compatibles con el trauma vivido.

La hermana de la adolescente también aportó su testimonio, describiendo el cambio radical en el comportamiento y el estado anímico de la víctima durante el periodo en que convivieron con el agresor.

Al momento de fijar la pena, los magistrados consideraron la violencia de género como un agravante central. El tribunal subrayó que el ataque impactó negativamente en el bienestar físico y psicológico de la niña, quien se encontraba en una situación de especial vulnerabilidad por su edad.

Los jueces recalcaron la necesidad de abordar estos casos con una perspectiva que garantice la protección de los derechos del niño, conforme a tratados internacionales, asegurando que la condena refleja la gravedad de la violencia sexual ejercida en el ámbito intrafamiliar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *