A un año del fallecimiento de Ainara Buschiazzo, la joven de 20 años hallada sin vida en su casa de Berisso, la investigación ha dado un giro significativo tras el peritaje de su teléfono celular.
La familia de la víctima, representada por el abogado Cristian González, ha solicitado formalmente a la fiscal Ana Medina, de la UFI N°1 de La Plata, la recaratulación de la causa de «suicidio» a «instigación al suicidio», apuntando directamente contra quien fuera su pareja, identificado como N.I.
El trágico hecho ocurrió el 10 de febrero de 2025 en una vivienda de las calles 68 y 128. Aunque inicialmente se consideró una autodeterminación, el entorno de la joven denunció desde un principio un contexto de violencia de género. Los nuevos elementos probatorios revelan que Ainara sufría un hostigamiento sistemático: el análisis del dispositivo móvil detectó entre 8 y 16 horas diarias de acoso mediante llamadas y mensajes durante los últimos seis meses de su vida.
Según el letrado, el sospechoso utilizaba mecanismos de manipulación para doblegar la voluntad de la joven, exigiéndole fotos y ubicaciones en tiempo real para controlar sus movimientos.
Los testimonios de amigas de la víctima refuerzan la hipótesis de maltrato físico, señalando que Ainara solía cubrir con maquillaje las marcas de los golpes. Además, la querella destaca que la autopsia reveló lesiones tanto recientes como de larga data, y que el novio presentaba marcas compatibles con signos de defensa al momento de declarar en la comisaría.
Otro dato clave surge de las cámaras de seguridad de la zona, que registraron al joven entrando y saliendo de la vivienda tres veces en las horas previas al desenlace, tras una fuerte discusión originada por una supuesta infidelidad.
El hallazgo más contundente en los registros digitales indica que, en las semanas previas al hecho, se contabilizaron 18 mensajes donde el acusado le decía «matate», dos de los cuales fueron enviados el mismo día de su muerte.
Ante estas evidencias de violencia psicológica y física, la familia reclama celeridad a la justicia y que se investigue formalmente la responsabilidad de N.I., buscando otorgar un cierre a la dolorosa pérdida de la joven.




