El conflicto en la empresa Acerías Berisso ha sumado un nuevo capítulo de alta tensión tras la denuncia pública de sus trabajadores, quienes advierten sobre un presunto intento de la patronal de reactivar las operaciones de la planta sin saldar una deuda salarial que ya supera los seis meses. Representantes y delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) alertaron sobre una serie de maniobras irregulares dentro del establecimiento fabril, en un escenario crítico caracterizado por la falta de pagos, la ausencia de indemnizaciones correspondientes y una ruptura total de los canales de diálogo con los directivos.

La alarma se encendió durante la madrugada del lunes, cuando los vecinos de la zona alertaron a los operarios sobre movimientos inusuales dentro del predio. Al llegar al lugar, los trabajadores detectaron a un grupo de personas, entre las que se encontraban supervisores de gestiones anteriores y ex empleados, intentando ingresar a las instalaciones. El delegado Carlos Lazarte manifestó la profunda preocupación del sector ante lo que consideran un posible intento de vaciamiento, detallando además que la fábrica actualmente no cuenta con suministro de luz ni de gas, por lo que carece de las condiciones mínimas para producir.

Tras la intervención de los manifestantes, las personas que intentaban ingresar se retiraron del lugar bajo custodia policial, desmintiéndose desde el gremio cualquier tipo de hecho violento durante el episodio.

A la par de estas maniobras, la representación gremial expuso una situación aún más compleja: la presunta convocatoria a prestar tareas bajo condiciones de informalidad laboral. Según explicó el propio Lazarte, la firma está llamando a trabajar a empleados que, si bien no fueron despedidos formalmente, llevan meses sin percibir sus haberes ni contar con cobertura social, pretendiendo incluso que lo hagan de manera no registrada. El dirigente gremial calificó este panorama como gravísimo y advirtió que la estrategia empresaria apuntaría a compensar las tareas actuales con las deudas previas, una metodología que busca generar divisiones y enfrentamientos entre los propios compañeros de trabajo.

La postura de Acerías Berisso frente a los reclamos ha sido la de cortar cualquier instancia de negociación directa, derivando el conflicto enteramente a la vía judicial. Desde la UOM cuestionaron esta actitud, señalando que la judicialización los deja sin respuestas inmediatas mientras las familias siguen sin percibir sus ingresos. Ante la falta de avances y garantías laborales básicas, los trabajadores resolvieron en asamblea mantener una presencia permanente en la fábrica como medida de resguardo de sus puestos de trabajo y los bienes de la planta.

El caso de esta metalúrgica refleja una realidad que golpea a distintos puntos del país, donde el estancamiento de empresas paralizadas convive con intentos de reactivación que ignoran por completo los derechos y las obligaciones salariales más elementales.

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