Por la fecha 22 del Torneo de Primera B, Liniers y Villa San Carlos igualaron 1 a 1 en el Estadio Juan Antonio Arias. Los goles del encuentro fueron convertidos por Bruno Gauna, al minuto de juego, para el conjunto local, mientras que Alejandro Lugones marcó la igualdad definitiva para el Cele.

El equipo dirigido por Miguel Ángel Restelli volvió a mostrar una imagen positiva y supo sobreponerse a un comienzo adverso. Apenas iniciado el encuentro recibió un gol desde los vestuarios y, además, perdió rápidamente a Rodrigo Salinas por un golpe en la rodilla. Sin embargo, el entrenador villero tuvo una muy buena lectura del partido y encontró respuestas desde el banco de suplentes para que su equipo reaccionara y terminara siendo protagonista.

El ingreso de Kevin Pavía en reemplazo del experimentado delantero le dio mayor agresividad al ataque y, ya en el complemento, las variantes de Felipe Guallama y Franco Mussis le permitieron al conjunto de Berisso tener más control y distribución del balón. A su vez, la movilidad de Juan Cruz Villagra y el propio Pavía le dieron más versatilidad a la ofensiva, permitiéndole dominar gran parte de la segunda etapa.

Por el lado de Liniers, el equipo dirigido por Marcos Flores supo capitalizar un arranque inmejorable y durante buena parte de la primera etapa logró imponer condiciones, manejando la pelota y generando las situaciones. Sin embargo, en el complemento fue perdiendo protagonismo y terminó siendo superado por un Villa San Carlos que, a partir de los cambios, ganó en intensidad, circulación y presencia ofensiva. Pese a las variantes introducidas desde el banco, el conjunto local nunca logró recuperar el control del partido y, incluso, terminó sosteniendo el empate ante una visita que hizo méritos suficientes como para llevarse los tres puntos.

Cuando el árbitro Jonathan Barrios dio el pitazo inicial, ambos equipos apenas se estaban posicionando en el campo de juego cuando llegó la primera emoción de la tarde. Al minuto de juego, tras un lateral desde el sector izquierdo, una pelota larga cayó en el corazón del área y allí apareció Bruno Gauna. El delantero local se filtró entre los centrales villeros y definió ante la salida de Tomás Akimenco para abrir el marcador y sorprender a todos, incluso a los propios hinchas de Liniers, que recién tomaban ubicación en la tribuna.

Los primeros diez minutos fueron frenéticos para el conjunto local, mientras que Villa San Carlos intentaba encontrarle la vuelta a un contexto adverso. Para colmo, Rodrigo Salinas sufrió un golpe en la rodilla y debió abandonar el encuentro, siendo reemplazado por Kevin Pavía.

Una vez superado el impacto del gol y la modificación tempranera, el equipo de Miguel Ángel Restelli comenzó a crecer en el partido. Con la presión alta de Simón Cañete y Pontón en la mitad de la cancha, sumado al trabajo de Lugones y Pavía en ataque, el Cele obligó al local a jugar más cerca de su propio arco y le impidió salir con claridad desde el fondo.

Sin embargo, el conjunto dirigido por Marcos Flores encontró en Ignacio Sallaberry a su futbolista más lúcido, siendo el encargado de iniciar las asociaciones y darle pausa al juego. A partir de allí, el local intentó generar peligro con Penoni, Gallegos y Gauna.

Por su parte, Villa San Carlos tuvo mayor tenencia de balón y el ingreso de Kevin Pavía le dio otra dinámica al ataque. Además, con el correr de los minutos, Farías se hizo fuerte en la mitad de la cancha y el equipo de Berisso empezó a emparejar las acciones.

Los últimos diez minutos se jugaron de arco a arco. Liniers volvió a ganar presencia en el mediocampo y recuperó el control de la pelota, mientras que Acosta, Pontón y González tuvieron dificultades para recuperar y enlazar el juego con Lugones y Pavía. En líneas generales, el primer tiempo mostró a un local más efectivo y a un Villa San Carlos que, pese al golpe inicial, logró reaccionar y terminó dejando buenas sensaciones de cara al complemento.

Antes del inicio de la parte complementaria, Miguel Ángel Restelli movió el banco de suplentes e hizo ingresar a Felipe Guallama en lugar de Ángel Acosta, quien había sido amonestado sobre el final de la primera etapa. Desde el arranque del complemento, Villa San Carlos salió decidido a buscar la igualdad, tomó el control de la pelota y comenzó a encontrar espacios en el fondo de

La Topadora del Oeste, especialmente a las espaldas de los volantes locales.
Al observar esta situación, ambos entrenadores realizaron modificaciones. Marcos Flores buscó recuperar la tenencia del balón y equilibrar el mediocampo, mientras que Restelli apostó por darle más amplitud y profundidad a su equipo. La ecuación fue la siguiente: en Liniers ingresó Joaquín Camejo por Penoni, mientras que en el Cele dejaron el campo Farías y Pontón para los ingresos de Fabi y Juan Cruz Villagra.

Las variantes le dieron resultado inmediato al conjunto de Berisso. Cuando el reloj marcaba los 16 minutos, Alejandro Lugones tomó el balón sobre el sector derecho, avanzó unos metros y, al observar adelantado al arquero, sacó un remate por encima de su humanidad para colocar la pelota junto al segundo palo. Un verdadero golazo del «Picante» para establecer el 1 a 1, que más tarde terminaría siendo el resultado definitivo.

A partir de la igualdad, Villa San Carlos se adueñó del partido. La defensa local no encontraba respuestas para frenar los constantes avances del conjunto villero, que encontraba espacios y llegaba cada vez con mayor frecuencia al área rival.
Ante ese panorama, Marcos Flores volvió a mover el banco e hizo ingresar a Franco Camejo en lugar de Ignacio Sallaberry, uno de los futbolistas más claros de su equipo, con la intención de recuperar presencia en la mitad de la cancha. El partido se hizo de ida y vuelta, con ataques constantes y el mediocampo transformándose en el sector clave del encuentro.

Por su parte, Restelli sintió la necesidad de sumar experiencia y manejo en la zona de gestación, por lo que mandó al campo de juego a Franco Mussis en reemplazo de Alejandro Lugones. El experimentado mediocampista se hizo fuerte en el círculo central, le dio mayor circulación a la pelota y permitió que sus compañeros se adelantaran algunos metros, generando situaciones más seguidas y dejando la sensación de que el triunfo podía viajar hacia Berisso.

Sin embargo, del otro lado, Liniers también intentó quedarse con los tres puntos y respondió con algunas aproximaciones. El encuentro se tornó dinámico y de ida y vuelta, aunque fue Villa San Carlos el que terminó mejor parado en el campo de juego y el que más hizo para quedarse con la victoria. Finalmente, debió conformarse con un empate que volvió a dejar señales positivas en su funcionamiento, ya que supo sobreponerse a un gol tempranero, reaccionó a tiempo y terminó siendo superior en el complemento, aunque todavía le falta transformar esa mejoría en un triunfo.

Con esta igualdad, el conjunto de Berisso alcanzó su cuarto empate consecutivo y en la próxima jornada volverá a jugar fuera de casa, cuando visite a Ituzaingó, equipo que se encuentra nueve puntos por debajo y ocupa la última posición de la tabla. Por su parte, Liniers visitará a San Martín de Burzaco, conjunto que se encuentra a tan solo una unidad de ingresar a la zona de reducido.

Cobertura del encuentro: equipo de Celeste y Nada Más

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