El estado de la salud pública en Berisso ha dejado de ser una preocupación silenciosa para convertirse en un reclamo a viva voz. El Sindicato de Trabajadores Municipales (STMB) expuso mediante un durísimo comunicado la inacción del secretario de Salud, Santiago Ramírez Borga, a quien acusan de ignorar sistemáticamente las deficiencias que atraviesan los servicios esenciales de la ciudad. Ante la indiferencia del área sanitaria, el conflicto escaló directamente al despacho del intendente Fabián Cagliardi, evidenciando una preocupante desconexión en la gestión local.
Las denuncias no son menores ni improvisadas; reflejan un deterioro estructural que golpea tanto a los trabajadores como a la comunidad. El área de Zoonosis lleva dos años sin un espacio físico adecuado, funcionando de manera precaria en un Centro de Tercera Edad y exponiendo al personal a inclemencias climáticas sin infraestructura básica durante los operativos barriales. A esto se suma la falta de personal de enfermería en el Hogar de Ancianos, lo que obliga al equipo de planta a sobrecargarse con tareas fuera de su rol, y un deterioro edilicio generalizado en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) que compromete seriamente las condiciones de trabajo y la atención sanitaria básica.
El pronunciamiento del gremio marca un quiebre claro al dar por agotada la vía administrativa formal. Tras haber presentado reiterados informes de necesidades sin obtener respuesta, el STMB advierte que no entregará más carpetas ni pedidos de informes, dejando en evidencia que la burocracia interna ha actuado como un freno para resolver problemas urgentes.
La situación expone una grave falla de liderazgo en la Secretaría de Salud. Ignorar las demandas gremiales no solo erosiona el diálogo institucional, sino que traslada el costo de la ineficiencia a la infraestructura pública. Resulta insostenible que servicios tan sensibles operen a la deriva por falta de gestión. La responsabilidad recae ahora sobre el intendente Cagliardi, quien deberá decidir si convalida la inacción de sus funcionarios o interviene finalmente para dar respuesta a una crisis que ya no admite más dilaciones.




