Marzo ha arrancado con un libreto conocido para los argentinos, pero no por eso menos doloroso: una nueva escalada de precios que erosiona, una vez más, el poder adquisitivo. Mientras las planillas oficiales del INDEC intentan mostrar una estabilización en torno al 3% mensual, la realidad en las góndolas y los surtidores cuenta una historia mucho más cruda para el ciudadano de a pie.

El golpe más visible se sintió en las estaciones de servicio. Con subas que promedian el 7%, llenar el tanque se ha vuelto un lujo de casi $100.000 para un vehículo mediano con nafta premium. Este incremento no es un hecho aislado; actúa como un veneno que se ramifica por toda la cadena logística, asegurando que el costo de trasladar una manzana o un sachet de leche suba mañana mismo.

La carne, el lujo de la mesa
Lo que más alarma hoy es el mostrador de la carnicería. Tras meses de relativa calma, el precio del asado y otros cortes populares pegó un salto de hasta el 18% en algunas regiones. La explicación técnica habla de «menor oferta» y «atractivo exportador», pero para el jubilado o el trabajador asalariado, la traducción es simple: la proteína animal se aleja de la mesa diaria para convertirse en un consumo de ocasión.

El peso de los servicios
A esto se suma el arrastre de las tarifas. Con un aumento del 6,8% en servicios básicos (luz, gas y agua) registrado el mes pasado, las facturas que llegan a los hogares en marzo están forzando a las familias a elegir qué consumo recortar. ¿Se deja de pagar internet o se achica el gasto en esparcimiento? Esa es la encrucijada actual.

¿Inflación controlada o reprimida?
Aunque el Gobierno celebra la desaceleración respecto a los picos del año pasado, la inflación interanual superior al 33% (partiendo de una base ya altísima) sigue siendo un ancla para cualquier intento de reactivación económica. Los salarios, que corren por la escalera mientras los precios van por el ascensor, no logran recuperar el terreno perdido.

En conclusión, este marzo no solo trae el cambio de estación; trae la confirmación de que la batalla contra la inflación está lejos de ser ganada. Para el bolsillo argentino, la «luz al final del túnel» parece, por ahora, solo el reflejo de un nuevo aumento de tarifas.

y Ud se preguntará por el Presidente Milei… Bueno a ésta altura sigue de viaje y ya sobrepasó el récord de Marley en cuanto millas.

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