Un llamado de los vecinos puso en alerta a la policía de Berisso este 2 de enero por un posible robo de cables en la zona de 169 entre 30 y 31. Todo empezó cuando un grupo de residentes notó movimientos sospechosos y avisó a los patrulleros que recorrían el barrio.
Al llegar al lugar, los efectivos del Comando de Patrullas interceptaron a un joven de 27 años que coincidía con la descripción que habían dado los vecinos minutos antes. Al revisar la zona, la policía encontró un pedazo de cable negro tirado en la calle, que terminó siendo secuestrado como prueba.
El muchacho fue llevado a la comisaría, donde se le tomaron los datos y se iniciaron las actuaciones correspondientes. Sin embargo, poco después recuperó la libertad mientras avanza la causa, que fue caratulada como «Averiguación de Ilícito» bajo la mirada de la fiscal Ana María Medina.
Ahora la clave está en las cámaras de seguridad. Los operadores del Centro de Monitoreo de Berisso están revisando todas las grabaciones de la zona para terminar de confirmar si el sospechoso estaba efectivamente intentando robar el cableado del barrio.




