Villa San Carlos igualó 0-0 frente a Brown de Adrogué por la fecha 34 del Torneo de Primera B, en el Estadio Gennacio Sálice. El Celeste fue claramente superior durante gran parte del encuentro, manejó la pelota, tomó la iniciativa y generó las mejores aproximaciones, pero volvió a padecer una dificultad que se repite: no logró transformar su dominio en goles.

Después de la derrota ante Deportivo Armenio, la Villa volvió a sumar y mantiene una distancia de nueve puntos sobre la zona de descenso directo. Sin embargo, el empate dejó la sensación de que se escaparon dos unidades, ya que el conjunto de Restelli hizo los méritos suficientes para quedarse con la victoria, aunque no consiguió encontrar la fórmula para superar el bloque defensivo de Brown.

El Tricolor, que sumó su segundo empate consecutivo, planteó un partido más conservador, replegado y buscando lastimar mediante contragolpes y pelotas paradas. Recién en el tramo final, especialmente durante los últimos diez minutos, logró cambiar la dinámica y mostró una versión más agresiva, con los ingresos desde el banco como una de las claves para ese repunte.

Durante los primeros 45 minutos, Villa San Carlos fue quien tomó la iniciativa y propuso el juego. El conjunto de Miguel Ángel Restelli manejó la pelota y buscó lastimar principalmente por las bandas, con las proyecciones de Farías por derecha y Martínez por izquierda, quienes se sumaron constantemente al ataque.

En la mitad de la cancha, las asociaciones entre Ezequiel Melillo, Ezequiel González y Franco Mussis fueron importantes para la gestación del juego. La Villa intentó darle verticalidad a sus ataques y también ejerció una presión alta que le permitió recuperar algunas pelotas en campo rival y generar aproximaciones, aunque no estuvo precisa en la última jugada para poder convertir.
Brown de Adrogué, por su parte, se replegó en su propio campo y apostó principalmente al contragolpe. Durante algunos minutos logró hacerse con la posesión, pero el Celeste rápidamente volvió a tomar el control del partido. El Tricolor buscó sus oportunidades mediante remates de media distancia y pelotas paradas, una de sus principales armas ofensivas.

En líneas generales, Villa fue el equipo que tuvo mayor protagonismo, manejó las acciones y mostró una intención más clara de buscar el arco rival.

La segunda parte comenzó con una tónica similar, con Villa San Carlos intentando mantener el protagonismo y buscando lastimar cada vez que lograba asociar a sus volantes. Sin embargo, el desarrollo fue mucho más cambiante que en la primera etapa: por momentos el partido quedó trabado en la mitad de la cancha y en otros se transformó en un encuentro dinámico, de ida y vuelta, sin un dominador claro.

Ambos entrenadores movieron sus piezas para intentar modificar el desarrollo. Jorge Vivaldo renovó la mitad de la cancha y también realizó una variante en el lateral derecho, mientras que Miguel Ángel Restelli apostó por los ingresos de Agustín Pontón y Fabi en lugar de Franco Mussis y Ezequiel Melillo. En los primeros minutos, Pontón le dio aire al ataque y permitió que la Villa tuviera un hombre más cerca del área.

Con el correr de los minutos, Brown comenzó a equilibrar las acciones y a ganar protagonismo. La visita logró llegar con mayor frecuencia al arco defendido por Tomás Akimenco y encontró en Guerrero, uno de los recién ingresados, una pieza importante para darle mayor agresividad a sus ataques.

La situación más clara del partido llegó a los 34 minutos, cuando Guerrero sacó un potente remate desde afuera del área que impactó en el palo derecho del arco defendido por Akimenco. El arquero se estiró y, pese a su esfuerzo, no habría podido llegar a desviar una pelota que terminó impactando en el poste.

Esa ráfaga de Brown duró pocos minutos. En el tramo final, el encuentro volvió a convertirse en un ida y vuelta, con espacios en las últimas líneas y posibilidades para ambos equipos. Sin embargo, ninguno estuvo fino en la resolución de las jugadas y el 0-0 terminó siendo el resultado definitivo.
Villa San Carlos tuvo más méritos y argumentos para quedarse con los tres puntos, pero no logró encontrar la manera de romper la barrera defensiva que propuso Brown de Adrogué.

El Celeste manejó gran parte del encuentro, tuvo mayor iniciativa y generó las mejores aproximaciones, aunque le faltó precisión en los últimos metros y, especialmente, esa pelota limpia que le permitiera a Rodrigo Salinas, su principal referencia ofensiva, definir con mayor comodidad.

Brown llegó a Berisso con un planteo más defensivo, replegándose en su propio campo y esperando alguna equivocación de la última línea villera cuando el equipo se lanzaba al ataque. Además, el Tricolor apostó a las pelotas paradas como una de sus principales armas para intentar romper la paridad, un recurso que los equipos dirigidos por Jorge Vivaldo suelen trabajar con especial atención.

En definitiva, la Villa volvió a sumar después de la derrota ante Armenio, pero por lo mostrado a lo largo del partido quedó la sensación de que dejó escapar una buena oportunidad para quedarse con los tres puntos en casa.

Cobertura del encuentro en Villa San Carlos vs Brown (A), equipo de Celeste Y Nada Más

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