La ciudad de Berisso atraviesa una semana de condiciones climáticas críticas, dominada por una persistente ola de calor y una inestabilidad que solo ofrece amagues de alivio para los vecinos.
Según los datos del Servicio Meteorológico Nacional, el termómetro marcó esta tarde unos sofocantes 33.3°C, con una humedad del 37% y vientos leves provenientes del sector norte. Sin embargo, el pico de calor para esta jornada se estimó en una máxima de 36°C, consolidando un clima agobiante que se extenderá durante los próximos días con mínimas que no bajarán de los 21°C.
La gran incógnita de la semana radica en las precipitaciones, que parecen jugar a las escondidas con la región. Para la tarde y noche de hoy martes, existe una probabilidad de tormentas aisladas y chaparrones que oscila apenas entre el 10% y el 40%, una cifra que no garantiza el cese del calor.
Este escenario de «amague» se repetirá el miércoles, con un cielo mayormente nublado y nuevamente un 40% de chances de lluvias aisladas hacia la tarde, aunque la temperatura máxima se mantendrá elevada en los 32°C.
La posibilidad más firme de que el agua finalmente llegue a Berisso se vislumbra recién para la noche del jueves, cuando las probabilidades de tormentas aisladas ascienden a un rango de entre el 40% y el 70%.
Hasta que ese frente se concrete, la ciudad deberá seguir lidiando con temperaturas que rondarán los 33°C el jueves y descenderán levemente a 29°C el viernes, tras el paso de algunos chaparrones residuales durante la madrugada. Por el momento, la humedad y las nubes solo contribuyen a un clima pesado, dejando a los vecinos a la espera de una lluvia que, por ahora, se hace desear.




