El día a día para los vecinos ubicados en la zona de calle 147 entre 12 y 13 se ha convertido en una verdadera carrera de obstáculos. Karina, una residente del lugar, decidió visibilizar una problemática que ya ha denunciado en múltiples plataformas, pero que hasta el momento no ha recibido la respuesta esperada por parte de las autoridades.
A través de un video filmado desde el interior de un vehículo, se puede observar cómo los conductores deben realizar maniobras arriesgadas para esquivar enormes baches cubiertos por el agua.
La falta de un asfalto adecuado y el deficiente drenaje pluvial transforman la calle en un lodazal intransitable cada vez que las condiciones climáticas empeoran.
No se trata solo de una cuestión de estética urbana o de comodidad para transitar; es, ante todo, un problema de seguridad vial.
«Ya lo subí casi en todos lados», afirma Karina con resignación, reflejando el sentimiento de muchos frentistas que ven cómo su calidad de vida se deteriora mientras los impuestos siguen llegando.
El deterioro de la infraestructura en este sector no solo afecta a los vehículos particulares, sino que también dificulta el ingreso de servicios esenciales como ambulancias o patrulleros en caso de emergencias.
Los vecinos de 147 y 12 esperan que esta difusión sirva para que, finalmente, se realicen las obras de bacheo, nivelación y mejora del drenaje que la zona necesita con urgencia. Mientras tanto, la comunidad permanece en alerta, sorteando el barro y los pozos en un sector que se siente profundamente olvidado por la gestión municipal.




