El presidente de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Berisso, Roberto Scafatti, habló con éste medio y brindó detalles sobre el ambicioso plan de obras y modernización que la institución lleva adelante, destacando que el crecimiento sostenido se apoya exclusivamente en el autofinanciamiento y el compromiso desinteresado de sus integrantes.

Ante el marcado retraso en la llegada de subsidios estatales, que adeudan cifras millonarias a los cuarteles de toda la Argentina correspondientes al remanente de 2025 y a lo anunciado para el presente año, la entidad local ha logrado avanzar gracias a los recursos propios generados por la cuota societaria, los bonos de contribución, el alquiler del salón de eventos y los ingresos del puesto de comidas.

Esta autonomía financiera ha permitido encarar una remodelación integral que incluye la ampliación de los sectores de guardado de unidades, la puesta en valor total de los vestuarios masculinos con nuevos techos, luminarias y pintura, y la construcción de un nuevo taller mecánico y un pañol de materiales, optimizando cada metro cuadrado de la sede para dar respuesta a una flota que hoy cuenta con veinte móviles operativos.

Uno de los pilares fundamentales que Scafatti puso de relieve es el valor humano y la entrega de los propios bomberos, quienes asumen las tareas de construcción y mantenimiento de forma gratuita durante sus sábados y feriados.

Bajo la órbita de un grupo denominado Intendencia, liderado por el cabo Carlos Mambrín, el personal especializado realiza desde el cambio de techos hasta la compleja instalación de un sistema de seguridad que alcanzará las 45 cámaras conectadas para monitorear los tres cuarteles, el salón y el puesto de ventas.

En esta misma línea de colaboración interna, el oficial del Cuartel de Villa Zula, Jonathan Hidalgo, es uno de los destacados poniendo manos en la instalación del sistema de vigilancia, siendo el otro hombre a «aplaudir», Mario Belloni quien intervino en la ejecución de las obras eléctricas, demostrando que la institución funciona como una verdadera comunidad donde el conocimiento profesional de cada integrante se vuelca al servicio del bien común sin percibir, ninguno de los involucrados, remuneración alguna por estas tareas edilicias.

La modernización tecnológica también alcanzó áreas críticas para la operatividad en las emergencias, como la inauguración de una sala específica para la recarga de aire respirable. Gracias a la incorporación de un compresor italiano y baterías de reserva, el tiempo de carga de cada tubo se redujo de veinte minutos a apenas uno y medio, garantizando una respuesta mucho más ágil ante incendios de magnitud.

Esta mejora en el equipamiento se complementa con el excelente estado del parque automotor, que actualmente solo tiene una unidad fuera de servicio a la espera de repuestos importados.

El presidente subrayó que la necesidad de generar más espacio físico es imperiosa para resguardar adecuadamente todas las unidades bajo techo, lo que motiva incluso la posibilidad de adquirir una propiedad para la construcción de nuevos galpones.

En un contexto económico complejo, el ejemplo de gestión de los Bomberos Voluntarios de Berisso se alza como un modelo de resiliencia y transparencia para toda la sociedad. La capacidad de transformar el esfuerzo individual de sus voluntarios en mejoras estructurales de vanguardia reafirma el rol social de una institución que no se detiene ante la falta de fondos oficiales.

Scafatti concluyó que este año el enfoque será netamente edilicio para acompañar el crecimiento técnico ya alcanzado, asegurando que cada peso invertido proviene del esfuerzo compartido entre el vecino que colabora y el bombero que, además de arriesgar su vida en cada salida, dedica su tiempo libre a levantar con sus propias manos las paredes de su segundo hogar.


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