El inicio de marzo de 2026 trae consigo una fuerte presión sobre el bolsillo de los habitantes de La Plata y la región. Desde el pasado domingo, rige un nuevo esquema de precios en los combustibles con un incremento promedio del 1,1%, motivado por la actualización impositiva establecida en el Decreto Nacional, firmado por el Presidente Milei, número 116/2026.

Sin embargo, este ajuste local ocurre en un escenario internacional de extrema volatilidad que amenaza con disparar los valores en el surtidor mucho más allá de lo previsto inicialmente.

En la región, el impacto de la suba impositiva —compuesta por $17,385 correspondientes al impuesto a los combustibles y $1,065 al tributo sobre el dióxido de carbono— ha llevado a la nafta súper a valores cercanos a los $1627,45 por litro, mientras que el gasoil ya supera la barrera de los $1674.

Este reajuste tiene un efecto cascada inmediato: las multas de tránsito en la provincia de Buenos Aires subieron un 4,9% para el bimestre marzo-abril, alcanzando techos de hasta $2,2 millones, y el transporte público platense también actualizó sus tarifas con un incremento del 15%, situando el boleto mínimo por encima de los $900.

No obstante, el panorama podría agravarse en el corto plazo debido a la crítica situación en Medio Oriente. Los recientes ataques y la tensión militar en el Estrecho de Ormuz, un paso clave por donde circula más del 20% del petróleo mundial, han generado pánico en los mercados globales.

En las últimas 48 horas, el barril de crudo Brent pegó un salto cercano al 10%, cotizando este lunes cerca de los 80 dolares.

Analistas internacionales y entidades financieras ya advierten que, de prolongarse el bloqueo o escalar el conflicto bélico entre las potencias de la zona, el barril podría superar rápidamente la barrera de los US100.

Para la Argentina, que mantiene una política de precios integrada al mercado internacional, esta disparada del crudo representa una amenaza directa.

Aunque el país se beneficia por el ingreso de divisas vía exportaciones, el traslado a los precios internos parece inevitable si el Brent se consolida en niveles altos. Dado que las petroleras locales ajustan sus valores siguiendo la paridad de exportación, la suba del barril podría forzar nuevos incrementos en los surtidores locales en las próximas semanas, sumándose al cronograma de actualizaciones impositivas ya previsto por el Gobierno Nacional.

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