Eduardo Orlando Muñoz, un jubilado de 70 años y vecino histórico de la ciudad de Berisso, ha decidido romper el silencio para denunciar una situación de desamparo y maltrato que califica como desesperante.

Conocido en el barrio como «El Tata», el hombre relató que es víctima de un engaño familiar que busca despojarlo de la propiedad donde reside desde hace 52 años, agravado por un estado de salud extremadamente frágil tras un violento episodio ocurrido en 2022.

El origen de su calvario se remonta a un ataque sufrido mientras trabajaba en su parrilla, hecho que lo dejó al borde de la muerte. Como consecuencia de la agresión, Muñoz perdió un ojo, quedó cuadripléjico y debió someterse a una traqueotomía y a la colocación de un botón gástrico.

Fue en ese contexto de absoluta vulnerabilidad, durante su proceso de rehabilitación, cuando su sobrina, segun sus dichos, lo habría inducido a firmar documentos bajo una premisa falsa. El testimonio del jubilado, indica, que la mujer le aseguró que debían simular una venta para evitar que le quitaran la vivienda, engaño que él aceptó por temor y confusión.

La situación se tornó insostenible cuando Muñoz intentó revertir el trámite para transferir el inmueble a su hijo. A partir de ese momento, habría comenzado a sufrir hostigamientos físicos en su propia casa.

El damnificado denunció que le han soldado puertas y ventanas para bloquear el ingreso de luz y aire, provocándole una sensación de asfixia constante. Además, reveló que atraviesa una precaria situación económica, ya que su pensión mínima no le alcanza para alimentarse, llegando a pasar varios días sin comer si no fuera por el auxilio de un allegado.

A pesar de las secuelas físicas y el aislamiento al que intentarían someterlo, «El Tata» manifestó su firme intención de llevar el caso hasta las últimas consecuencias.

El vecino solicita la intervención urgente de las autoridades y la solidaridad de los medios de comunicación para recuperar la tranquilidad en el hogar que habitó durante toda su vida, antes de que el encierro y el abandono terminen por quebrar su salud definitivamente.

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