La zona costera de Berisso atraviesa días críticos debido a la proliferación de cianobacterias, un fenómeno que tiñe de verde las aguas del Río de la Plata y representa un riesgo potencial para la salud de los vecinos y turistas. El Programa de Gestión de Riesgo por Cianobacterias, coordinado por la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia, mantiene activos los niveles de alerta en balnearios clave como Playa Bagliardi, Playa Municipal y La Balandra.
Estas bacterias, que son organismos microscópicos capaces de realizar fotosíntesis, se ven favorecidas por las altas temperaturas estivales, la escasa corriente de agua y la bajante del río. Sin embargo, su presencia no es solo un fenómeno natural; la contaminación por el vertido de efluentes cloacales e industriales aporta los nutrientes necesarios (nitrógeno y fósforo) para que estas colonias crezcan de manera desmedida, generando las denominadas «floraciones algales».
El principal peligro reside en las toxinas que estos organismos pueden liberar. El contacto directo con el agua afectada puede provocar desde erupciones cutáneas, conjuntivitis y picazón, hasta cuadros más graves como náuseas, vómitos y dolor abdominal si se produce una ingesta accidental.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan observar el color del agua antes de ingresar: si presenta una textura similar a la yerba dispersa o una capa verde intensa y continua, la prohibición de baño es absoluta.
Desde las áreas de Ambiente y Salud de la Municipalidad de Berisso se enfatiza la importancia de no utilizar el agua del río para consumo ni para higiene personal en estas condiciones. Asimismo, se insta a los pescadores a extremar los cuidados, ya que las toxinas pueden acumularse en los tejidos de los peces.
El monitoreo continuará siendo diario, a la espera de un cambio en las condiciones meteorológicas o un aumento en el caudal del río que permita la dispersión de estas colonias.




