A un nuevo aniversario del fatídico 9 de agosto de 2009, la memoria colectiva de Berisso vuelve a conmoverse al recordar a Juan Andrés Maldonado. El joven de 24 años fue víctima de la violencia nocturna y del accionar impune en las puertas de la extinta discoteca Alcatraz, ubicada en la céntrica avenida Montevideo entre 4 y 5. Su trágico desenlace marcó un punto de inflexión en la región y dejó una huella imborrable en la comunidad.

Aquel domingo a la madrugada, Juan aguardaba pacíficamente el colectivo junto a su novia y un grupo de amigos a la salida del local bailable. De forma repentina, una discusión en las cercanías derivó en un feroz ataque a tiros por parte del personal de seguridad e integrantes de la barra brava vinculados a la custodia del boliche. En medio de la ráfaga de disparos, un proyectil calibre .45 impactó en el pecho de Maldonado, causándole la muerte de manera inmediata ante la desesperación de quienes lo acompañaban.

El hecho destapó una trama de irregularidades y negocios oscuros en los locales bailables berissenses. Las investigaciones judiciales derivaron en la condena del entonces jefe de la barra brava de Estudiantes de La Plata, Fabián Giannotta, señalado como autor material del homicidio y condenado a 15 años de prisión. Junto a él, sus colaboradores Carlos Felipe Garaña Morales y Ariel «Pilín» Evrett recibieron penas de 7 años por tentativa de homicidio, mientras que el relacionista público Gastón Haramboure fue condenado a más de 10 años como partícipe necesario por facilitar el armamento utilizado.

El crimen no solo puso al descubierto severas falencias en las habilitaciones municipales y los controles policiales, sino que también cambió para siempre la vida social del distrito. Desde ese momento, Berisso perdió definitivamente su nocturnidad: el trágico episodio provocó el cierre definitivo de los principales boliches y congeló la actividad nocturna de la ciudad, obligando a generaciones de jóvenes a trasladarse a municipios vecinos para sus salidas de fin de semana.

A años de aquella fatídica noche, la figura de Juan Maldonado permanece como un símbolo de lucha contra la impunidad en Berisso, en un paisaje urbano que aún conserva el silencio de una noche que nunca volvió a ser la misma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *