Por la fecha 19 del Torneo de Primera B, Villa Dálmine y Villa San Carlos igualaron 0 a 0 en el Estadio Coliseo de Mitre y Puccini, en un encuentro donde ninguno de los dos equipos logró quebrar la paridad.

El Celeste continúa mostrando, de a poco, algunos signos positivos desde la llegada de Miguel Ángel Restelli. El conjunto de Berisso volvió a exhibir orden en sus líneas, mayor tranquilidad para manejar la pelota y una búsqueda constante por hacerse sólido desde el aspecto defensivo hacia adelante. Si bien todavía le cuesta generar situaciones claras de peligro, mostró una imagen más equilibrada y por momentos se animó a disputar el protagonismo del encuentro.

Por su parte, Villa Dálmine comenzó intentando asumir la iniciativa y hacerse dueño de la pelota, aunque nunca logró transformarse en un claro dominador. Con el correr de los minutos fue perdiendo intensidad, cedió terreno y tampoco encontró los caminos para inquietar con claridad el arco defendido por Tomás Akimenco.

Los primeros quince minutos mostraron a Villa Dálmine con mayor tenencia de balón. El conjunto local intentó abrir la cancha utilizando los extremos y apostó a los centros hacia el área buscando a sus delanteros. También trató de progresar mediante asociaciones por el sector medio, aunque le faltó precisión en los metros finales para transformar esas aproximaciones en situaciones concretas de gol.

Mientras tanto, Villa San Carlos esperaba ordenado en su propio campo, con las líneas bien compactas y buscando aprovechar los espacios que dejaba el local para salir rápido de contragolpe.

Promediando los veinte minutos, los dirigidos por Miguel Restelli comenzaron a animarse un poco más. Adelantaron algunos metros sus líneas, ejercieron presión alta sobre la salida rival e intentaron sorprender con remates de media distancia o mediante alguna pelota parada. La situación más clara de ese pasaje llegó a los 23 minutos, cuando Cairo recuperó una pelota cerca de la mitad de la cancha, más próximo al campo de Villa Dálmine. Al observar adelantado al arquero Juan Rojas, se animó a sacar un remate de larga distancia que pasó muy cerca del travesaño, generando una de las aproximaciones más peligrosas del húesped en la primera etapa.

Durante varios pasajes, Villa San Carlos logró equilibrar el desarrollo y discutirle la posesión a Villa Dálmine.Sin embargo, ese tramo favorable para “El Cele” tampoco se extendió demasiado. A medida que se acercaba el final de la etapa, el encuentro se fue tornando cada vez más trabado y disputado en la mitad de la cancha, con muchas imprecisiones y escasas llegadas sobre los arcos.

La acción más clara para el local ocurrió a los 43 minutos. Santiago Prim recuperó la pelota sobre el sector derecho de la mitad de la cancha y lanzó un preciso cambio de frente buscando a Facundo Garcino. El atacante le ganó la espalda a Lloyaiy y quedó perfilado para ingresar al área, pero Tomás Akimenco salió rápidamente a cortar la jugada y terminó chocando de frente con el futbolista local.

Ambos jugadores quedaron tendidos sobre el césped durante varios minutos y recibieron atención médica. El arquero villero evidenció molestias en su hombro derecho, una situación que terminaría condicionándolo para la segunda parte. Debido a esta interrupción, el árbitro Ignacio Cuicchi adicionó seis minutos.

Tras la reanudación, Villa San Carlos logró acomodarse mejor sobre el terreno de juego y cerró la etapa con mayor serenidad en el manejo de la pelota. Sin embargo, al igual que su rival, continuó careciendo de profundidad en los últimos metros.

En líneas generales, los primeros 45 minutos dejaron un encuentro equilibrado, sin un dominador claro. Tanto Villa Dálmine como Villa San Carlos construyeron algunas aproximaciones, pero ninguno consiguió inquietar seriamente a Juan Martín Rojas ni a Tomás Akimenco.

Para la etapa complementaria, Villa San Carlos se vio obligado a realizar una modificación temprana. Tomás Akimenco no pudo continuar en el encuentro debido al golpe sufrido sobre el final de la primera etapa y fue reemplazado por Pablo Bangardino. Por su parte, Villa Dálmine también movió el banco con el ingreso de Roldán en lugar de Facundo Garcino, buscando mayor explosión en ataque.

Durante los primeros veinte minutos del complemento, el conjunto de Berisso se mostró mejor parado dentro del campo de juego. Con Acosta, Pontón y Cairo como principales referencias en la mitad de la cancha, el Celeste logró disputar la posesión de igual a igual y por momentos se instaló en terreno rival. Mientras tanto, el local apostaba a recuperar la pelota y salir rápido de contragolpe.

En ese tramo del encuentro no se reflejó la diferencia de posiciones que existe en la tabla. Villa Dálmine, uno de los protagonistas del campeonato, no conseguía imponer condiciones, mientras que Villa San Carlos mostraba personalidad y orden para sostener el desarrollo del juego.

Con el correr de los minutos, el ingreso de Roldán comenzó a darle algo más de movilidad a la ofensiva del conjunto dirigido por Ariel Fuscaldo. El Viola ganó presencia en ataque y logró generar algunas aproximaciones con mayor continuidad, aunque sin transformarlas en situaciones realmente claras.

Al advertir esa reacción del local, Miguel Restelli respondió con variantes. Mandó al campo de juego a Antonio Plastino y Zago Zegarra en reemplazo de Pavía y Lugones, buscando renovar energías por los extremos y mantener la intensidad en la presión. Del otro lado, Dálmine también realizó ajustes e hizo ingresar a Torres por Oro para acompañar a Roldán en ataque.

Más allá de esos movimientos, Villa San Carlos continuó manejando buenos pasajes de posesión. El equipo disputó cada pelota con intensidad, intentó progresar mediante envíos largos y buscó sorprender aprovechando los espacios. Dálmine, en cambio, encontraba sus mejores oportunidades a partir de recuperaciones y transiciones rápidas.

La acción más clara del segundo tiempo llegó a los 34 minutos. Tras una recuperación alta, Roldán tomó la pelota en las inmediaciones del área grande y lanzó un centro a espaldas de los defensores centrales. Luciano Brandan quedó mano a mano con Bangardino, pero el arquero villero reaccionó rápidamente, salió a cortar con decisión y evitó la apertura del marcador.
Los últimos diez minutos ofrecieron un desarrollo más dinámico y de ida y vuelta.

Los ingresos de Villagra y Guallama le dieron mayor frescura al ataque visitante, mientras que Zago encontró buenos socios para asociarse y generar juego por los costados. Sin embargo, ninguno de los dos equipos logró encontrar la precisión necesaria para romper el cero.

En líneas generales, el empate terminó siendo justo. Tanto Villa Dálmine como Villa San Carlos tuvieron aproximaciones, aunque carecieron de profundidad y contundencia en los metros finales. El conjunto de Berisso fue quien terminó sacando mejores conclusiones, ya que sumó en una cancha difícil frente a uno de los protagonistas del torneo y volvió a mostrar una imagen competitiva. Si bien ya acumula ocho encuentros sin triunfos, el ciclo de Miguel Restelli empieza a evidenciarse en un equipo más paciente, ordenado y comprometido con la idea de juego. Ahora buscará dar un paso más cuando reciba a UAI Urquiza en el Gennacio Sálice.

Por el lado del conjunto de Campana, el punto dejó un sabor diferente. Después de haber caído en la fecha anterior, tenía la obligación de hacerse fuerte en su estadio para no perder terreno en la pelea por los primeros puestos. Sin embargo, se encontró con un Villa San Carlos que le cerró los caminos y le impidió desarrollar su juego con comodidad

Cobertura de encuentro Villa Dálmine vs Villa San Carlos, equipo de Celeste y Nada Más

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