Una madrugada de absoluto terror se vivió este miércoles en Berisso cuando un infierno de llamas consumió por completo una vivienda de chapa y madera ubicada en la calle 4, entre 163 y 164. Eran cerca de las 3 de la mañana cuando el fuego se apoderó del lugar en cuestión de segundos, generando momentos de dramatismo y desesperación entre los vecinos de la zona que veían con horror cómo el fuego amenazaba con devorarlo todo.

La violencia del incendio obligó a un desesperado y masivo despliegue de los Bomberos Voluntarios. Dos autobombas lucharon encarnizadamente contra el fuego durante más de una hora ininterrumpida. Mientras la policía del Comando rodeaba el perímetro en medio del caos, los rescatistas arriesgaron sus vidas para evitar una tragedia aún mayor y lograr que el feroz siniestro no destruyera las propiedades linderas.
Afortunadamente, el dueño de la casa no se encontraba en el lugar en ese fatídico momento, evitándose así una tragedia humana. Sin embargo, el panorama al apagar las llamas era desgarrador: la destrucción de la vivienda y de todas las pertenencias en su interior fue absoluta. Nada sobrevivió al calor insoportable y a la furia de las llamas… o casi nada.
En medio del desastre, entre los escombros humeantes y las cenizas de una casa totalmente devastada, ocurrió un hecho estremecedor que dejó paralizados a los bomberos y a todos los presentes. Cuando parecía que el fuego lo había destruido todo de manera implacable, hallaron una fotografía de la Virgen de Luján completamente intacta. Pese a que las paredes se quemaron por completo y el material se fundió por el calor extremo, la figura sagrada no sufrió ni una sola marca del fuego, desatando la conmoción y el asombro de toda la comunidad ante lo que muchos ya califican como un auténtico milagro en medio de la desgracia.




