Por la fecha 30 del Torneo de Primera B, Villa San Carlos derrotó 1 a 0 a Defensores Unidos en el Estadio Gennacio Sálice. El único gol del encuentro lo convirtió Franco Mussis a los 29 minutos de la primera etapa, luego de aprovechar un error en la última línea visitante entre el defensor Suárez y el arquero Henricot. El experimentado mediocampista apareció para capturar el rebote y, con un potente remate de derecha, colocó la pelota junto al palo derecho para decretar la apertura del marcador.

Los dirigidos por Miguel Restelli fueron superiores durante gran parte del encuentro, manejaron la pelota con criterio, utilizaron ambos carriles para generar juego y, por momentos, lograron ahogar la salida del conjunto visitante. CADU se replegó en su campo y apostó principalmente a salir de contragolpe, aunque nunca consiguió encontrar la profundidad necesaria.

Por su parte, el equipo de Sebastián Farías planteó un juego replegado y, cuando lograba recuperar la pelota, no encontraba los caminos para generar juego ni progresar en el campo. A la hora de intentar recuperar la posesión, además, recurría con frecuencia a la infracción, al punto de terminar la primera etapa con tres futbolistas amonestados. En el complemento, obligado por la necesidad de alcanzar la igualdad, adelantó sus líneas, aunque tampoco logró generar situaciones suficientemente claras para inquietar al conjunto villero.

La victoria representa tres puntos de enorme importancia para Villa San Carlos, que continúa alejándose de la zona baja de la tabla. El Celeste supo aprovechar los resultados de sus rivales directos y, con este triunfo, quedó seis puntos por encima de la zona de descenso directo, precisamente con CADU como el equipo que ocupa ese lugar.
Durante los primeros 45 minutos, Villa San Carlos fue un verdadero monólogo.

El conjunto de Berisso manejó la pelota con criterio, encontró buenas asociaciones entre sus futbolistas y fue claramente superior a un Defensores Unidos que nunca logró acomodarse al desarrollo del encuentro.

El equipo de Miguel Restelli no tuvo un único gestor de juego. Por momentos, Franco Mussis asumía ese rol y, en otros pasajes, era Ezequiel Melillo quien se encargaba de darle claridad a la circulación. Cuando la Villa se lanzaba al ataque, quedaba con una línea de tres en el fondo, conformada por Lloyaiy, Esteves y Ojeda, mientras los laterales se adelantaban para darle amplitud al equipo. Por el sector derecho, Fernando Farías ocupaba todo el carril, mientras que Antonio Martínez hacía lo propio por izquierda.

La intención era clara: explotar los espacios por afuera ante un rival acostumbrado a desarrollar su juego por el centro del campo. Villa San Carlos buscaba lastimar mediante cambios de frente, aprovechando la amplitud de sus laterales, y cuando conseguía llegar al área rival intentaba hacerlo a través de jugadas colectivas.

La insistencia del Celeste terminó dando sus frutos a los 29 minutos. La jugada comenzó con Ezequiel Melillo, quien recuperó la pelota sobre la línea de fondo, muy cerca del tiro de esquina, y envió un centro preciso al corazón del área chica. En el intento por despejar, Henricot y Suárez terminaron interfiriéndose entre sí y la pelota quedó a merced de Franco Mussis.

El mediocampista controló el balón con el pecho y, de frente al arco, sacó un potente remate con el empeine del botín derecho que se metió junto al palo derecho. La pelota incluso pasó por debajo de las piernas de Julio López antes de terminar dentro del arco para establecer el 1 a 0.

El gol terminó haciendo justicia con lo que se veía dentro del campo de juego. Villa San Carlos era superior, manejaba la pelota y encontraba los espacios necesarios para incomodar a la defensa visitante.

Defensores Unidos, en cambio, nunca encontró la manera de contener al conjunto villero. Replegado durante buena parte de la etapa, no conseguía encontrar espacios para progresar y, cada vez que perdía la pelota, intentaba recuperarla recurriendo en varias oportunidades a la infracción. Esa situación incluso lo llevó a quedar al límite de terminar la primera etapa con un futbolista menos.

Después del gol, CADU adelantó sus líneas en busca de la igualdad y comenzó a dejar muchos espacios a sus espaldas. Esa decisión le permitió acercarse un poco más al arco defendido por Tomás Akimenco, aunque también lo expuso a los ataques del local.
Cuando se estaba por bajar el telón de la primera etapa, llegó la única situación realmente profunda de Defensores Unidos.

Una pelota filtrada encontró a Girard, quien aprovechó una desatención de la defensa villera y remató cruzado ante la salida de Akimenco. El balón atravesó toda el área, pero ningún compañero logró acompañar la jugada para empujarla y conseguir la igualdad. Fue la única llegada clara del conjunto visitante, que pese a adelantarse en el campo después del gol, no consiguió generar el peligro suficiente para inquietar al villero.

San Carlos se fue al descanso en ventaja y con una superioridad que, por lo mostrado durante la primera etapa, justificaba plenamente el resultado.

La última jugada de la primera etapa no pasó inadvertida para Miguel Restelli. El entrenador villero tomó nota de lo ocurrido y, durante el entretiempo, realizó la primera modificación: Gustavo Areco ingresó en lugar de Franco Mussis. Con este cambio, Villa San Carlos rearmó su última línea y pasó a utilizar un esquema más clásico, con un 4-4-2, buscando ganar mayor seguridad defensiva y evitar sobresaltos en el complemento.

La modificación rápidamente le dio resultado al conjunto de Berisso. La defensa logró acomodarse mejor y pudo contener los avances de Defensores Unidos, que continuaba apostando principalmente a los pelotazos hacia los espacios para intentar encontrar a sus delanteros.

Ante este panorama, el entrenador visitante, Sebastián Farías, también movió el banco de suplentes en busca de una reacción. Los ingresos le dieron otro aire al conjunto de Zárate, que durante algunos pasajes consiguió manejar la pelota y adelantarse en el terreno de juego, aunque careció de la profundidad necesaria para generar situaciones claras frente al arco defendido por Tomás Akimenco.

El principal encargado de darle juego a CADU fue su capitán, Martín Giménez, por cuyos pies pasó buena parte de las acciones ofensivas del visitante. Sin embargo, pese a las modificaciones y a los intentos por encontrar mayor fluidez, el conjunto visitante no logró transformar esa tenencia en situaciones concretas de peligro.

Restelli, por su parte, continuó moviendo el banco para renovar las piernas y mantener la estructura que le estaba dando resultados. Con el correr de los minutos, el encuentro adquirió una dinámica más intensa y se transformó en un partido de ida y vuelta. Villa San Carlos mantuvo el orden, por momentos decidió replegarse y apostó a salir rápidamente de contragolpe cuando recuperaba la pelota.

CADU intentó hasta el final, pero nunca consiguió encontrar la precisión necesaria para quebrar la sólida estructura defensiva del Celeste. El árbitro Wenceslao Meneses adicionó cuatro minutos, aunque Villa San Carlos logró sostener la ventaja hasta el pitazo final y se quedó con una victoria justa ante su público.

La Villa consiguió una victoria de enorme valor ante Defensores Unidos. El 1-0 no solo le permitió sumar tres puntos fundamentales en la lucha por la permanencia, sino también ponerle fin a una espera de casi cuatro meses sin ganar en el Gennacio Sálice, donde su último festejo había sido ante el Tricolor, el 19 de abril. Además, el Celeste volvió a hilvanar dos triunfos consecutivos, algo que ya había conseguido entre las fechas 11 y 12, frente a Flandria y Deportivo Armenio, respectivamente.

Con 32 unidades y en la 16.ª posición, el conjunto de Berisso comienza a tomar distancia de la zona de descenso y afrontará su próximo compromiso con mayor confianza: el sábado 22 de agosto visitará a Argentino de Quilmes, que se encuentra cinco puntos por encima en la tabla
Cobertura del encuentro: equipo de Celeste y Nada Más

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