En las últimas horas, un mensaje cargado de gratitud comenzó a circular entre los usuarios del transporte público de Berisso. Anahí, una vecina que durante años confió en el servicio de la línea 214 para sus traslados diarios, decidió alzar la voz para rendir un pequeño pero profundo homenaje a un chofer que, tras una larga trayectoria detrás del volante, realizó su «última vuelta» antes del retiro.
Aunque Anahí confiesa no conocer el nombre de pila del conductor, asegura que su presencia fue una constante de amabilidad y respeto durante años. En un contexto donde el ritmo de la ciudad suele volver a la gente indiferente, ella destaca que este trabajador hizo de su unidad un espacio de generosidad y cuidado, especialmente hacia los sectores más vulnerables.
«Quisiera publicar un agradecimiento por tanto respeto con nosotros los pasajeros», expresó la vecina conmovida. En su relato, subrayó la actitud solidaria que el chofer mantenía siempre con los adultos mayores y la calidez con la que recibía a cada persona que subía al colectivo. Para ella, no se trata solo de un chofer que cumple su horario, sino de una «persona muy agradable» que marcó la diferencia en el día a día de cientos de berissenses.
El mensaje de Anahí cierra con un deseo de felicidad para esta nueva etapa en la vida del trabajador y un anhelo que comparten muchos usuarios del servicio público: el deseo de cruzarse más seguido con profesionales con esa vocación de servicio. «Ojalá algún día me cruce con otro chofer tan solidario con los abuelos», concluyó, dejando en claro que la verdadera huella de un trabajador se mide en el afecto de su comunidad.
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