Una jubilada de Berisso fue víctima de un violento y dramático asalto en su vivienda del barrio Villa Argüello, donde un delincuente la redujo, la ató de pies y manos y la amenazó con abusarla sexualmente y prenderla fuego antes de escapar con dinero, teléfonos celulares y otros objetos de valor.
El gravísimo episodio de inseguridad, ocurrido este domingo 28 de junio de 2026, generó una profunda conmoción en la región y ya se encuentra bajo una exhaustiva investigación por parte de las autoridades judiciales, quienes intentan determinar la identidad del agresor y la veracidad de las intimidaciones vertidas durante el hecho.
De acuerdo con la denuncia radicada por la víctima en la comisaría Cuarta de Berisso, el delincuente logró ingresar al inmueble y, apenas se topó con la mujer, la tomó con fuerza del cuello. En ese instante, el asaltante le manifestó que había ido exclusivamente a «hablar» con ella, dando inicio a una secuencia de terror que escaló rápidamente en niveles de violencia psicológica y física. A medida que avanzaban los minutos, el intruso comenzó a proferir amenazas cada vez más explícitas y crueles.
Según la declaración de la damnificada, el agresor aseguró que había sido enviado por una mujer a la que identificó con nombre y apellido. Conforme al relato de la denunciante, la persona señalada por el ladrón sería la hijastra de su esposo fallecido, un detalle que aportaría un posible trasfondo de conflicto familiar, aunque los investigadores aclararon que dicha versión emana estrictamente de los dichos del sospechoso y deberá ser rigurosamente corroborada o descartada con el avance de las pesquisas.
Durante el asalto, la situación se volvió aún más hostil cuando el implicado argumentó que la supuesta instigadora no solo le había ordenado robarle todas sus pertenencias, sino también someterla sexualmente y luego incendiar la vivienda con ella adentro. Mientras continuaba con el amedrentamiento, el hombre procedió a inmovilizar por completo a la jubilada, utilizando un cinturón y cordones de zapatillas que encontró dentro de la misma casa para atarla fuertemente de pies y manos. Con la propietaria totalmente indefensa y reducida en el suelo, el delincuente comenzó a revolver con total libertad los distintos ambientes del hogar en busca de dinero en efectivo y elementos tecnológicos.
Finalmente, el asaltante logró apoderarse de una suma no especificada de dinero en efectivo, teléfonos celulares, diversas prendas de vestir y varios objetos de valor sentimental, entre los que se destacaba un reloj que había pertenecido al difunto esposo de la víctima. Antes de emprender la huida, el malviviente volvió a hacer alusión a la misma mujer mencionada anteriormente y manifestó de manera intimidatoria que también tenía la directiva de llevarse fotografías del hombre fallecido.
Este dato en particular llamó la atención de las autoridades y quedó incorporado formalmente en el expediente judicial como una línea clave para el análisis del entorno.
La violenta secuencia delictiva concluyó con una última e inquietante intimidación. El delincuente se apoderó de los manojos de llaves del inmueble para asegurar su salida y, antes de cerrar la puerta detras de sí, le advirtió de forma amenazante a la anciana que «iban a mandar más gente», lo que profundizó el estado de pánico y vulnerabilidad de la víctima.
Posteriormente, y a pesar del severo cuadro de shock emocional provocado por el violento trance, la jubilada demostró una gran fortaleza al lograr desatarse por sus propios medios y sin asistencia externa, para luego solicitar ayuda inmediata a sus allegados y a la Policía con el fin de radicar la denuncia correspondiente. Por estas horas, el personal policial y los encargados de la causa trabajan intensamente para establecer el método exacto que utilizó el autor del robo para ingresar a la propiedad, verificar si actuó en soledad o si contó con el apoyo de cómplices en las inmediaciones, y recolectar testimonios o registros de cámaras de seguridad que permitan esclarecer el hecho y confirmar la hipótesis sobre la presunta autoría intelectual del ataque.



