La Cooperativa Argentina de Trabajo Textil de Berisso, nacida tras la quiebra de la histórica hilandería a comienzos de la década de 1970, atraviesa uno de los momentos más complejos de sus más de 50 años de trayectoria. La planta de la calle 8, que da sustento directo a cerca de 140 familias de la ciudad y abastece de insumos clave, como gasas sanitarias, a más de 85 hospitales públicos bonaerenses, se encuentra sumida en una profunda preocupación.
A las dificultades operativas y financieras que arrastra el sector, se le suma una reciente licitación pública que encendió todas las alarmas entre los trabajadores. Esta mañana, en declaraciones a Radio Sur 105.1, Marcelo Calcusik, uno de los miembros de la cooperativa, contó que hoy por hoy la situación es más que preocupante.
Durante la entrevista radial, Calcusik detalló paso a paso la gravedad de los hechos. En primer lugar, señaló que por primera vez en 53 años la provincia los lleva a competir con privados por un servicio que siempre ha sido de excelencia. En segundo lugar, remarcó que cuando presentaron los precios ganaron la licitación y, curiosamente, una de las empresas privadas que se ubica en San Martín y no tiene experiencia en la materia fue invitada a hacer una nueva oferta.
En tercer lugar, explicó que, hecho esto y bajo la protesta de la cooperativa, les pidieron un nuevo precio para mantener las fuentes de trabajo, por lo que bajaron todo un 32 por ciento, lo cual representa lo que pierden los propios trabajadores de bolsillo. Por último, en cuarto lugar, denunció que con un precio insuperable y con la empresa privada cotizando en 1400 pesos por unidad más que ellos, extrañamente ayer le pre adjudican, sin que tenga lógica, un 40 por ciento del trabajo a la empresa privada que les cobra más caro.
Calcusik manifestó además el aislamiento que sienten respecto de la administración pública bonaerense, indicando que hoy no tienen contacto con provincia, puesto que antes desde el ministerio o el propio jefe de Gabinete, Carlos Bianco, los atendían muy cordialmente y hoy no pueden llegar a ellos. Frente a este panorama, confirmó las acciones que llevarán adelante a nivel local afirmando que, como lo hicieron a principio de año, van a pedirle nuevamente al intendente Fabián Cagliardi, ya que son parte de la ciudad, que los ayude.
Finalmente, reflexionar sobre el esfuerzo de los asociados frente a las promesas políticas incumplidas, Calcusik sostuvo que si la cooperativa fuera una empresa privada el dueño estaría hoy despidiendo trabajadores. Agregó que ellos decidieron bajarse los ingresos, pero que no entienden esta situación, menos viniendo de políticos que en sus discursos dicen que van a apoyar a las pymes y las cooperativas. Concluyó expresando que lo podrían esperar de un gobierno nacional que dice que no les importa, pero que en este caso hay funcionarios que tienen un discurso y hacen otra cosa.




