El concejal de Ensenada, Gerardo Preste, defendió con dureza la iniciativa que busca cambiar el nombre del Puerto La Plata para devolverle la identidad local a la ciudad costera, al tiempo que salió al cruce de las recientes declaraciones del senador bonaerense Marcelo “Chuby” Leguizamón. La controversia cobró fuerza tras el avance en la Cámara de Diputados bonaerense del proyecto impulsado por la legisladora Silvina Nardini, que ya obtuvo dictamen favorable en la Comisión de Intereses Marítimos, Portuarios y Pesca para rebautizar la terminal como “Puerto Región Capital, Ensenada de Barragán”.

Preste afirmó que resulta indispensable modificar la denominación actual al sostener que el puerto se encuentra ubicado físicamente en Ensenada y no en la capital provincial. El edil alineado con el intendente Mario Secco rechazó los argumentos basados en el arraigo histórico de la fundación de La Plata e instó a actualizar la mirada sobre la región, remarcando que ya transcurrieron 143 años de esa situación y que hoy Ensenada cuenta con una identidad concreta. En ese sentido, coincidió con la diputada Nardini en que el cambio de nombre constituye un acto de reparación histórica y de justicia para la comunidad ensenadense.
El cruce político subió de tono luego de que el senador Leguizamón, del espacio Hechos – UCR Identidad, afirmara públicamente que el nombre de la terminal portuaria «no se discute», bajo el argumento de que alterarlo implicaría borrar parte de la memoria e identidad platense. Ante esto, Preste calificó dicha postura como una falta de respeto hacia el vecino de Ensenada y sentenció de manera categórica que nadie le va a dictar a los ensenadenses lo que deben discutir en un tema que los involucra tan íntimamente.
La propuesta legislativa generó un rápido rechazo en distintos sectores políticos de La Plata. Además de las críticas vertidas por el senador Leguizamón, el concejal platense de la Unión Cívica Radical, Gustavo Staffolani, presentó un proyecto en el Concejo Deliberante de la capital provincial para manifestar una oposición formal al cambio de denominación. Mientras el proyecto continúa su trámite en la Legislatura bonaerense, la disputa territorial y simbólica entre Ensenada y La Plata suma un nuevo episodio en torno al sentido de pertenencia y la representación institucional de la terminal marítima.




