Los vecinos de diversos barrios de Berisso se encuentran profundamente cansados y angustiados ante la crítica situación en la que se encuentran las calles del partido. A través de múltiples reclamos enviados al medio Infoberisso, los habitantes manifestaron su malestar por el estado de abandono, el barro, los pozos con agua estancada y la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades municipales.
En el barrio Villa Nueva, particularmente sobre la calle 10 entre 147 y 148, la situación se vuelve intransitable cada vez que llueve, dejando a las familias completamente aisladas. Los vecinos detallan que no pueden ingresar ambulancias ni remises, y se les imposibilita llevar a los chicos a la escuela. Además, denuncian que los pastizales retirados de las zanjas fueron dejados abandonados sobre la misma calzada, por lo que exigen con urgencia a la Municipalidad de Berisso el paso de maquinarias, la colocación de tosca o mejorado y la limpieza de zanjas.
Una problemática similar atraviesan los frentistas de la calle 22 entre 172 y 174, quienes señalan que una obra quedó inconclusa desde hace casi dos años. Allí, el pavimento quedó a mitad de camino con un hormigón pobre que generó un pozo profundo, impidiendo que los vecinos puedan ingresar los vehículos a sus garages en un contexto atravesado por la inseguridad. Con indignación, recuerdan que las autoridades se fotografiaron en el lugar cuando tiraron ese tramo inicial de asfalto y hormigón, pero las soluciones nunca se completaron.
Por su parte, los residentes de la zona norte, sobre 16 y 148, describen una postal cotidiana de enorme dificultad para salir a trabajar o llevar a los niños al colegio. Relatan que deben salir con calzado de repuesto y cargar sus pertenencias embarradas para poder trasladarse a pocas cuadras, sumado a la imposibilidad de que ingresen patrulleros o ambulancias ante una emergencia. Los vecinos concluyen que están cansados de promesas de mejorías por parte del intendente que nunca se materializan en los barrios.




