Los usuarios de colectivos en Berisso vivieron una jornada de extrema incertidumbre y malestar este jueves debido a severos retrasos en la circulación de las unidades. Sin previo aviso ni comunicados oficiales, las frecuencias se estiraron considerablemente, alcanzando esperas de más de una hora y media en barrios periféricos como La Unión y Barrio Obrero.
Esta situación generó un caos generalizado entre los pasajeros, quienes sufrieron importantes demoras en sus obligaciones laborales y personales.
Según fuentes vinculadas al sector, la reducción del servicio se mantuvo de forma preventiva mientras se aguardaba la confirmación de un posible paro de actividades. Finalmente, tras intensas negociaciones, se confirmó que no habrá medida de fuerza, ya que las partes alcanzaron un entendimiento que garantiza la continuidad del transporte tanto en el Área Metropolitana como en el interior del país.
El acuerdo contempla una mejora salarial del 4% incorporada al sueldo básico, distribuida en un 1.4% para enero, un 1.3% para febrero y un 1.3% para marzo. De esta manera, a partir del mes de abril, el sueldo básico de los choferes pasará a ser de $1.574.000.
Si bien el servicio se encuentra actualmente en proceso de normalización, la falta de homologación del acuerdo por parte del gobierno nacional mantiene una cuota de tensión en el conflicto.
Los vecinos esperan que la regularización de las frecuencias sea definitiva para evitar que se repitan las escenas de paradas colmadas y malestar que marcaron el inicio de este 5 de febrero de 2026.




