El costo de vida en la Argentina inició el 2026 con una fuerte presión sobre los sectores más vulnerables. Según los datos oficiales difundidos por el INDEC, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en enero un ingreso de $1.360.299 para no caer por debajo de la línea de pobreza, tras un aumento del 3,9% en la Canasta Básica Total.
El informe, el primero presentado bajo la gestión de Pedro Lines tras la salida de Marco Lavagna, revela que la inflación en alimentos sigue siendo el principal motor de la crisis social, ya que la Canasta Básica Alimentaria subió un 5,8% mensual.
Este incremento en los productos de primera necesidad empujó la línea de indigencia hasta los $623.990 para un hogar compuesto por dos adultos y dos menores.
En términos interanuales, la brecha es aún más alarmante: mientras que la canasta total aumentó un 31,6% en el último año, la alimentaria trepó un 37,6%, confirmando que los precios de la comida crecen por encima del promedio general de bienes y servicios.
La inflación general de enero se ubicó en el 2,9%, lo que representa el quinto aumento consecutivo y el registro más alto desde marzo del año pasado. Para un adulto solo, el umbral para no ser pobre se fijó en $440.226, mientras que para no ser indigente se requirieron al menos $201.939 mensuales.
Las cifras varían según la conformación del hogar: una familia de tres integrantes necesitó $1.082.956 para cubrir la canasta total, mientras que una de cinco miembros debió percibir $1.430.735 para superar el límite de la pobreza.
El panorama se agrava al analizar la situación de los ingresos. Durante 2025, los salarios formales perdieron más de un 2% de su poder adquisitivo real frente a la inflación, con una caída más pronunciada en el sector público, donde el retroceso fue del 1,8% solo en el mes de diciembre.
Desde el inicio de la actual gestión presidencial, el conjunto de los trabajadores registrados acumula una pérdida real del 7,1%, lo que explica por qué cada vez más familias tienen dificultades para cubrir el costo de las canastas básicas a pesar de contar con empleos formales.




