Un grave incidente vial tuvo lugar durante la madrugada de este lunes en Berisso, cuando un conductor en evidente estado de ebriedad perdió el control de su vehículo y protagonizó un violento choque en la intersección de las calles 126 bis y 530.
El impacto fue de tal magnitud que el automóvil terminó incrustado contra el frente de una vivienda, destruyendo por completo la mampostería y la garita de gas, lo que generó una situación de extremo peligro ante la posibilidad de una fuga masiva del fluido en plena zona residencial.
Tras el estallido, el conductor intentó realizar una maniobra para darse a la fuga y abandonar el lugar del siniestro. Sin embargo, el rápido accionar de los vecinos, que salieron a la calle alertados por el estruendo, permitió interceptarlo y retenerlo por la fuerza hasta la llegada de los efectivos policiales.
Durante la tensa espera, y según el relato de los testigos presentes, el hombre habría admitido de manera confusa que se encontraba en el barrio con la intención de comprar estupefacientes y que el choque se debió a un desperfecto técnico en la dirección de su rodado, versión que fue descartada de inmediato por los peritos ante los signos de intoxicación que presentaba.
Al arribar el personal de seguridad y control urbano, se le practicó el test de alcoholemia, el cual arrojó un resultado positivo que confirmó que el sujeto no se encontraba en condiciones legales ni físicas de conducir. Los propietarios de la vivienda afectada manifestaron su indignación ante los severos daños materiales sufridos y el riesgo al que fueron expuestos por la negligencia del conductor.
El vehículo fue secuestrado y el hombre quedó a disposición de la justicia, iniciándose una causa que investiga tanto la infracción a la Ley de Tránsito como el presunto intento de evasión tras el accidente.




