Desde este domingo, los usuarios del transporte público en la región de La Plata, Berisso y Ensenada enfrentan un nuevo golpe al bolsillo con la entrada en vigencia de un aumento del 15,34% en las tarifas de los colectivos.
Con esta actualización, el boleto mínimo para quienes cuentan con la tarjeta SUBE debidamente registrada pasó a costar $906,73, consolidando el segundo incremento en menos de tres meses.
Desde el Ministerio de Transporte bonaerense justificaron la medida bajo el argumento de una «readecuación del valor de la tarifa», señalando que el esquema de recaudación previo no lograba equilibrar los elevados costos operativos que enfrenta el sector en la actualidad.
El nuevo cuadro tarifario surge de una combinación técnica establecida en la Resolución N°81/25, que integra un ajuste extraordinario del 10% sumado a un 4,8% correspondiente a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, el impacto en el Gran La Plata es ligeramente superior al de otras jurisdicciones debido a la aplicación de un «Premio Estímulo» del 10,78% que fue acordado previamente con el gremio de la UTA.
Para aquellos pasajeros que utilicen plásticos sin registrar, el costo del tramo mínimo se eleva drásticamente hasta los $1.441,70, mientras que los beneficiarios de la tarifa social contarán con un piso de $408,03.
Este incremento genera una fuerte preocupación entre trabajadores y estudiantes que dependen exclusivamente del servicio de micros para sus traslados diarios, ya que la suba impacta de lleno en el presupuesto mensual de las familias de la región.
Mientras las autoridades sostienen que la medida es indispensable para sostener la operatividad de las empresas, los usuarios advierten que el costo del transporte comienza a representar un porcentaje crítico de sus ingresos en un contexto de alta inflación y constantes ajustes en los servicios públicos.




