Lo que en un principio fue reportado como un hecho de extrema violencia y generó una honda preocupación en los vecinos de Berisso, resultó ser un montaje.
Gracias a la investigación del Gabinete Técnico Operativo (GTO) de la Comisaría Segunda, se logró determinar que el robo y la privación ilegítima de la libertad denunciados el pasado 26 de abril nunca ocurrieron.
El caso se inició cuando un hombre de 44 años denunció haber sido interceptado en la zona de calles 26 y 156 por tres delincuentes armados. Según su versión original, había sido retenido contra su voluntad durante más de dos horas en un galpón, sufriendo el robo de su motocicleta, su teléfono celular y otras pertenencias.
Sin embargo, la investigación del personal policial permitió detectar rápidas inconsistencias en el relato. Tras realizar tareas de campo y recolección de datos, los efectivos confrontaron al denunciante con las pruebas obtenidas. Ante la evidencia, el hombre terminó confesando que el violento episodio fue un invento.
La realidad detrás del hecho reveló un trasfondo de consumo problemático: el sujeto le había prestado la motocicleta de manera voluntaria a conocidos suyos, quienes luego no regresaron con el vehículo. Ante la pérdida del rodado, el hombre optó por denunciar un secuestro inexistente.
Como consecuencia de este accionar, la justicia procedió a imputar al hombre por el delito de falsa denuncia. Si bien la policía continúa trabajando para recuperar la motocicleta e identificar a los poseedores actuales, el giro en la causa trajo alivio a la comunidad al descartarse la presencia de una banda de secuestradores en la zona.




