La incesante inseguridad que aqueja a Berisso no dio tregua ni en un evento con amplio despliegue policial: en un hecho tan insólito como escandaloso, le robaron el celular a un fotógrafo del equipo oficial de Gobernación en pleno acto del gobernador Axel Kicillof.

​Mientras se realizaba la entrega de viviendas y escrituras ante la presencia de altos funcionarios provinciales y municipales, un delincuente aprovechó el tumulto para sustraerle el teléfono al trabajador de prensa. La desesperada e inútil búsqueda del profesional expuso una llamativa paradoja: ni el propio entorno del Gobernador estuvo a salvo del delito en la vía pública.

​El episodio dejó en evidencia que el avance de los robos en el municipio no distingue entre vecinos, autoridades ni custodias. Lo que debía ser una jornada de anuncios oficiales terminó opacado por una muestra gráfica del descontrol delictivo en la región. 

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