Un grave episodio de violencia alteró la calma en la localidad de Berisso, donde un numeroso grupo de vecinos protagonizó una feroz batalla campal en la vía pública. Ante la magnitud de los incidentes, el personal policial debió intervenir utilizando munición de estruendo y balas de goma para disuadir a los violentos.
El hecho ocurrió el pasado domingo alrededor de las 20:30 horas en las inmediaciones de la calle 156 entre 25 y 26. Tras un llamado de alerta al 911 que advertía sobre un violento conflicto vecinal masivo, efectivos del Comando de Patrullas se desplazaron rápidamente al lugar. Según las primeras versiones que manejan los investigadores, el trasfondo de la disputa estaría vinculado a una situación previa de violencia de género.
Al arribar, los uniformados se encontraron con un escenario caótico: decenas de hombres y mujeres se enfrentaban cuerpo a cuerpo arrojándose piedras, botellas y utilizando palos. La tensión escaló drásticamente cuando algunos de los involucrados comenzaron a esgrimir cuchillos y a lanzar amenazas directas hacia el bando contrario.
A pesar de las reiteradas órdenes de alto impartidas por las autoridades, los participantes hicieron caso omiso y continuaron con las agresiones. Ante el peligro inminente, uno de los agentes efectuó disparos disuasorios al aire con cartuchos de estruendo y luego munición antidisturbios de goma con su escopeta reglamentaria.
La maniobra logró que la multitud comenzara a dispersarse, extinguiendo el enfrentamiento directo. Sin embargo, antes de retirarse de la escena, varios de los implicados arrojaron piedras contra los móviles policiales que se encontraban en el lugar.
Como consecuencia de las agresiones contra el personal de seguridad, uno de los patrulleros resultó con daños visibles en el guardabarros delantero izquierdo, una de las puertas laterales y en el sector del baúl. Hasta el momento, las fuentes oficiales confirmaron que no se han reportado personas heridas de gravedad ni detenidos.
La causa judicial quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción número 1 del Departamento Judicial de La Plata, y fue caratulada de manera preventiva como averiguación de ilícito y daños, mientras se intenta identificar a los principales instigadores del tumulto.



