En medio de un clima Nacional de violencia hacia los trabajadores, lo más «natural» es que estos se refugien en sus Gremios, aunque últimamente, ni allí parece que los empleados consiguen consuelo y hasta en algunos casos también reciben malos tratos.

Éste parece ser el caso de una grave denuncia, realizada hace algunas horas, por una trabajadora municipal quien manifestó violencia laboral, hostigamiento y discriminación por parte del propio Secretario General del Sindicato de Trabajadores Municipales de Berisso (STMB).

La trabajadora, quien ha realizado y formalizado una denuncia pública en el Gremio que nuclea a los empleados municipales de Berisso, expresó haber vivido una situación de maltrato al intentar ejercer su derecho de reafiliación a la organización gremial.

Según afirmó, el conflicto se originó cuando la trabajadora solicitó inicialmente el cese del descuento del coseguro, debido a dificultades económicas que afectaban su salario. Ante la negativa del sindicato a separar dicho beneficio de la cuota sindical y sin tener alternativa, el Gremio procedió a dar de baja su afiliación.

Tras un período de 30 días, y habiendo estabilizado su situación financiera, la mujer regresó a la sede sindical con el objetivo de reincorporarse, entendiendo la afiliación sindical como un derecho fundamental de todo trabajador municipal.

Sin embargo, lo que debió ser un trámite administrativo normal y de dicha para ambas partes, se transformó en un episodio de incomprensible violencia. Según consta en su denuncia, fue recibida con destrato por parte del Secretario General del STMB, Jorge Rodríguez, quien, desde el fondo de un pasillo del Sindicato y frente a varios integrantes de la Comisión Directiva, le gritó, entre otras cosas y de forma taxativa: «A vos no te vuelvo a afiliar».

El hecho fue calificado por la damnificada como un acto arbitrario y discriminatorio que atenta contra la libertad sindical.
En su descargo, la empleada, quien hace muchos años trabaja en el municipio, subrayó que la exposición pública y los gritos recibidos por parte del Secretario General, configuran un escenario de violencia laboral que le ha ocasionado un profundo malestar.

Ante esta situación, la trabajadora exige que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto y arbitren las medidas necesarias para garantizar el respeto a sus derechos gremiales, solicitando que este tipo de conductas abusivas no se repitan dentro del ámbito institucional.

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