La situación en la calle 147 Norte, entre 15 y 16, ha llegado a un punto límite para las familias que allí residen. Lo que debería ser una vía de circulación normal se ha transformado, tras las últimas lluvias, en un lodazal intransitable que mantiene a los vecinos prácticamente aislados en sus propios hogares.
A través de una serie de imágenes crudas, los habitantes del barrio mostraron el estado de la calzada, donde los profundos pozos llenos de agua y el barro espeso cubren de punta a punta la cuadra, imposibilitando el paso de vehículos y representando un peligro constante para los peatones.
Esta problemática no es nueva ni producto de un temporal aislado. Según relatan los propios fectados, el pedido de pavimentación y, fundamentalmente, de zanjeo para evitar inundaciones, lleva ya tres años sin ser escuchado.
«Hace tres años venimos pidiendo que nos hagan la calle y los sanjeos. Le mandamos mensajes a Fabián (Cagliardi) y fuimos personalmente al corralón municipal a realizar el pedido como corresponde, siguiendo todos los pasos legales, pero seguimos sin tener una respuesta concreta», explicaron con evidente frustración.
La falta de mantenimiento e infraestructura básica tiene consecuencias que van más allá de la suciedad en el calzado de los niños que intentan llegar a la escuela. Los vecinos advierten que el estado actual de la calle representa un riesgo de vida, ya que impide el ingreso rápido de ambulancias o patrulleros ante cualquier emergencia.
Además, la acumulación de agua estancada y la imposibilidad de que el servicio de recolección de residuos trabaje con normalidad frente a cada domicilio agravan las condiciones sanitarias de la zona.
A pesar de haber presentado notas formales ante la Secretaría de Servicios Públicos y Mantenimiento Urbano, como consta en el documento sellado por la municipalidad el 07 de abril de 2026, la solución no llega.

Los residentes de la 147 Norte aseguran que es «inhumano vivir en estas condiciones» y apelan a la difusión pública de su situación para que las autoridades municipales finalmente den una respuesta urgente a un barrio que se siente olvidado entre el barro y la desidia.




