La desidia de las empresas de servicios públicos vuelve a poner en jaque la seguridad de los vecinos de Berisso. En esta oportunidad, la alarma se encendió en la calle 161, entre 13 y 14, donde un poste de madera presenta una inclinación crítica, quedando a escasos grados de desplomarse sobre la calzada o las viviendas linderas.
Ante el riesgo inminente, personal de Defensa Civil debió intervenir de urgencia para realizar tareas de prevención y un apuntalamiento precario. Sin embargo, los vecinos advierten con indignación que la estructura se sostiene prácticamente «por la fuerza del Espíritu Santo», ya que el peso de los cables tensados es lo único que parece evitar la caída final.
A pesar de la gravedad de la situación, que podría derivar en una catástrofe si el poste cediera sobre un peatón o un vehículo, la empresa Edelap aún no se ha hecho presente en el lugar. La falta de respuesta operativa por parte de la prestataria de energía eléctrica deja a los frentistas en una situación de vulnerabilidad total, transformando una zona de tránsito cotidiano en una trampa mortal.
Este reclamo se suma a otros problemas de infraestructura que azotan a la región, como el que atraviesan los habitantes de la mítica calle Nueva York (calle 1). Allí, mediante una nota formal dirigida a ABSA, los vecinos denunciaron estar sin suministro de agua potable desde hace más de 30 días. La misiva destaca que la falta del servicio esencial afecta a niños y adultos mayores con problemas de salud, agravando el cuadro ante las altas temperaturas registradas en enero de 2026.




