La reapertura del supermercado Dia% en la intersección de Montevideo y 24 se convirtió este sábado en un crudo retrato de la arbitrariedad patronal y la desprotección que asfixia a la clase trabajadora. Lo que para la empresa fue una simple vuelta a la actividad, para nueve familias de Berisso representó la confirmación de un despojo planificado: el local volvió a atender al público con un plantel de empleados completamente renovado, mientras que los trabajadores originales permanecen en la calle, sin indemnizaciones, sin telegramas y sin una sola explicación formal por parte de la propiedad.
El accionar de la patronal, que cerró las puertas de manera sorpresiva días atrás para reabrirlas este fin de semana como si nada hubiera ocurrido, demuestra una falta de sensibilidad social alarmante. Esta maniobra de «borrón y cuenta nueva» ignora los años de servicio y la estabilidad laboral, utilizando el silencio como una herramienta de desgaste psicológico y económico.
Los trabajadores afectados denuncian que no existió comunicación previa ni canales de diálogo, quedando totalmente a la merced de una voluntad empresarial que los trata como piezas descartables de una maquinaria comercial.
Este escenario pone de manifiesto la vulnerabilidad extrema en la que se encuentran los empleados de comercio frente a empresarios que deciden operar al margen del respeto básico por los derechos laborales. La reapertura con personal nuevo, mientras los despedidos reclaman respuestas en la vereda, es un acto de provocación que profundiza el conflicto y deja en claro que, para la firma, la rentabilidad está por encima de la dignidad de las personas.
Ante este atropello, los extrabajadores ya evalúan medidas de fuerza y acciones legales para frenar un atropello que deja a nueve familias sin sustento en un contexto de absoluta incertidumbre.




