Miembros de la comunidad religiosa Auditorio Altar se manifestaron frente al Palacio Municipal para denunciar una serie de clausuras y restricciones que calificaron como persecutorias y carentes de sustento legal. Según los voceros de la organización, el conflicto se ha extendido por meses, afectando el normal funcionamiento de sus actividades y eventos sociales.

Los manifestantes detallaron que el espacio ha sido clausurado en cuatro oportunidades recientes. Sin embargo, destacaron que en cada ocasión la Justicia revocó las medidas por falta de fundamentos. “Nosotros hemos sido clausurados cuatro veces de manera infundada. Levantamos las actas con abogados, lo que implica un gasto de dinero muy importante, pero la municipalidad sigue insistiendo con las inspecciones y restricciones”, expresaron con malestar durante la protesta.

Uno de los puntos de mayor tensión radica en la cancelación de eventos juveniles y comunitarios. Desde la iglesia aseguraron que los permisos administrativos fueron solicitados con un mes de antelación y cumpliendo con todos los requisitos legales. No obstante, denunciaron que el Ejecutivo local dio de baja las autorizaciones apenas dos o tres días antes de las fechas programadas, impidiendo celebraciones de fin de año y encuentros recreativos.
«Queremos una respuesta clara del Intendente. Necesitamos saber por qué están en contra de la iglesia y por qué nos niegan el uso de espacios públicos si nos movemos dentro de la ley», manifestaron los integrantes de Auditorio Altar. La comunidad religiosa calificó la situación como una «injusticia grande» y advirtió que, de no obtener una audiencia o una explicación oficial por parte de las autoridades municipales, las movilizaciones pacíficas frente a la comuna continuarán en los próximos días.




