La falta de respuestas en las dependencias públicas volvió a encender las alarmas entre las familias de Berisso. En esta oportunidad, el foco del conflicto se encuentra en el hospital local, donde los vecinos denuncian que hace más de una semana y media las líneas telefónicas no funcionan, dejando a la comunidad sin la posibilidad de consultar turnos, confirmar la atención médica o solicitar informes sobre pacientes internados.
La problemática afecta con particular dureza a los sectores más vulnerables de la ciudad y de zonas alejadas como La Balandra. Sin la vía telefónica habilitada, los usuarios se ven obligados a trasladarse de manera presencial únicamente para realizar una consulta básica, un costo que muchos argumentan no poder afrontar en la coyuntura económica actual.
Mientras los empleados del Hospital conviven a diario con el reclamo de los frentistas, la desesperación que atraviesan quienes intentan comunicarse para conocer el estado de salud de un familiar operado o internado es insoportable: «La gente no tiene plata para viajar y no hay teléfono. Yo me canso de llamar y no atienden, no andan los teléfonos. Nadie se preocupa por nada y todo se tapa». Según relató una vecina, quien confirmó que las alternativas o números alternativos brindados informalmente a través de Defensa Civil tampoco han dado resultado.
Frente a la falla del sistema tradicional, la única vía que parece registrar actividad es una línea de WhatsApp con respuestas automáticas, un mecanismo que genera mayor frustración entre los adultos mayores. «Como decía una señora mayor, ¿por qué no informan a la población o lo dicen en la radio para tranquilizarnos? No se le da importancia a la gente», remarcando la desconexión entre la gestión y las necesidades reales de la comunidad.
Ante el silencio institucional y la persistencia de la falla técnica, los vecinos no descartan visibilizar la situación a través de medios provinciales para exigir una pronta restitución de las líneas de comunicación esenciales.




