Por la fecha 31 del Torneo de Primera B, Villa San Carlos derrotó 2 a 0 a Argentino de Quilmes en el Estadio Doctor Isidoro Iriarte – Barranca Quilmeña. Los goles del encuentro fueron convertidos por Rodrigo Salinas, a los 9 minutos del segundo tiempo, y Ezequiel González, a los 33 de la misma etapa.

Con este triunfo, el Celeste consiguió su tercera victoria consecutiva y también alcanzó la misma cantidad de partidos manteniendo la valla invicta. Los dirigidos por Miguel Ángel Restelli se mantienen en la 16.ª posición, ahora con 35 unidades, y lograron tomar una mayor distancia de la zona de descenso, que actualmente tiene a UAI Urquiza con 28 puntos. Al mismo tiempo, la Villa quedó a ocho unidades de la zona de Reducido, cuyo último lugar hoy ocupa Comunicaciones con 43 puntos.

La primera etapa fue pareja y ninguno de los dos equipos logró asumir plenamente el protagonismo. Villa San Carlos intentó hacerse fuerte en la mitad de la cancha y encontró en Franco Mussis a uno de los principales encargados de distribuir la pelota y buscar los espacios por las bandas.
En el complemento, Argentino de Quilmes intentó adelantarse por empuje propio, pero no consiguió generar el peligro suficiente sobre el arco defendido por Tomás Akimenco.

La Villa mantuvo la presión alta y encontró la apertura del marcador a través de una pelota parada, una de las variantes que el cuerpo técnico había trabajado durante la semana. Luego de la ventaja, ambos entrenadores movieron sus bancos, pero las modificaciones favorecieron al conjunto de Berisso: prácticamente en su primera intervención, Ezequiel González apareció para marcar el segundo tanto.

A partir de allí, el partido se volvió de ida y vuelta. El Mate salió desesperadamente en busca del descuento y dejó espacios en el fondo que Villa San Carlos aprovechó para generar nuevas situaciones y hasta pudo ampliar aún más la diferencia. Finalmente, el Celeste se quedó con tres puntos de enorme importancia para continuar alejándose de la zona baja y mirar con mayor confianza los puestos de Reducido.

Durante los primeros 20 minutos, ninguno de los dos equipos logró asumir el protagonismo del encuentro. Tanto Argentino de Quilmes como Villa San Carlos se estudiaron demasiado, el partido no terminaba de armarse y las aproximaciones a los arcos carecían de profundidad. Los arqueros prácticamente no tuvieron participación y el juego se desarrolló principalmente por los sectores laterales.

A partir de ese momento, ambos conjuntos comenzaron a animarse un poco más y el partido adquirió otra dinámica, con acciones de un arco al otro. Villa San Carlos, cada vez que perdía la pelota, intentaba recuperarla rápidamente mediante una presión alta, mientras que Franco Mussis comenzaba a tomar mayor protagonismo en la gestación del juego.

El conjunto de Berisso empezó a encontrar espacios por las bandas y a ganar varias pelotas divididas, lo que le permitió adelantar sus líneas y jugar durante buena parte de este tramo en campo de Argentino de Quilmes.

Cuando parecía que la primera etapa se encaminaba a finalizar sin grandes emociones, llegó la situación más importante de los primeros 45 minutos. A los 43 minutos, Ezequiel Melillo recibió la pelota en el borde del área grande y filtró un pase preciso para Rodrigo Salinas, quien ingresó al área y, cuando se disponía a rematar ante la salida del arquero Yzaurralde, cayó dentro del área.

El árbitro Iván Mastroieni no dudó y sancionó penal para Villa San Carlos. El propio Salinas tomó la responsabilidad desde los doce pasos, pero su ejecución salió demasiado elevada: impactó la pelota muy abajo y el remate se fue por encima del travesaño.

De esta manera, el Celeste desperdició una oportunidad inmejorable para ponerse en ventaja y la primera etapa terminó igualada, en un partido que recién en el tramo final comenzó a adquirir mayor intensidad.
Los primeros minutos del complemento mantuvieron la paridad del desarrollo.

No había un dominador claro, aunque Argentino de Quilmes intentaba adelantarse por empuje propio para encontrar espacios y llegar con mayor claridad al arco defendido por Tomás Akimenco. Sin embargo, al conjunto local le faltaba precisión en la última jugada, mientras Villa San Carlos se mostraba firme en su última línea.
A los 9 minutos llegó la primera emoción de la noche. Franco Mussis recibió una falta muy cerca del área grande y fue el encargado de ejecutar el tiro libre. El mediocampista envió la pelota al segundo palo, donde apareció Rodrigo Salinas para anticiparse y, de arremetida, mandar el balón al fondo de la red y poner al Celeste 1 a 0 arriba.

El gol terminó de abrir el partido. Argentino de Quilmes salió en busca de la igualdad y Villa San Carlos encontró espacios para intentar ampliar la diferencia, por lo que el encuentro comenzó a disputarse de un arco al otro. El local adelantó sus líneas y dejó algunos espacios que la visita intentaba aprovechar.

Miguel Ángel Restelli comenzó entonces a mover el banco en busca de mayor frescura. Fernando Farías ingresó por Felipe Guallama, con la intención de darle mayor profundidad al sector derecho. Poco después, Ezequiel González reemplazó a Ángel Acosta, buscando renovar la mitad de la cancha y sumar otro futbolista para la gestación del juego.

Los movimientos también alcanzaron a la última línea. Antonio Martínez ingresó por Fausto Ferrante para reorganizar la defensa, mientras que más adelante Mauro Plastino y Zago Zegarra reemplazaron a Rodrigo Salinas y Simón Cañete, respectivamente.
Las modificaciones terminaron dando resultado rápidamente. Cuando el reloj marcaba los 32 minutos, Mussis volvió a ser protagonista: presionó en la salida y obligó al primer defensor central del Mate a cometer un error. Franco recuperó la pelota en el borde del área grande y, con gran precisión, la pinchó por encima de la defensa para encontrar a Ezequiel González.

El volante ingresó al área y, ante la salida del arquero, definió para establecer el 2 a 0. Prácticamente en una de sus primeras intervenciones, González le dio el golpe definitivo al encuentro y confirmó que los cambios realizados por Restelli habían surtido efecto.

Después del segundo tanto, el partido terminó de transformarse en un ida y vuelta. Argentino (Q) salió desesperadamente en busca del descuento y dejó mayores espacios, mientras San Carlos aprovechó esos huecos para generar nuevas aproximaciones e incluso tuvo posibilidades de ampliar aún más la diferencia.

El resultado terminó siendo justo por lo mostrado a lo largo del complemento. La Villa fue un equipo simple, sólido e inteligente, que supo aprovechar sus oportunidades y volvió a demostrar que las pelotas paradas pueden convertirse en una herramienta determinante para abrir los partidos. La presión alta también volvió a ser una de sus principales armas para recuperar rápidamente la pelota y generar peligro.

Entre los ingresos, Mauro Plastino volvió a sumar minutos luego de superar un esguince grado 2 del ligamento lateral interno de la rodilla derecha. Su última participación había sido el 6 de junio, en la fecha 19 frente a Villa Dálmine, por lo que su regreso significó una buena noticia para el cuerpo técnico. En su vuelta, mostró una buena adaptación, se asoció con sus compañeros y ofreció alternativas en ataque. Por su parte, Ezequiel González aportó frescura, juego y presencia en la mitad de la cancha, además de convertirse en el autor del segundo tanto.
Con orden, simpleza y eficacia, Villa San Carlos construyó una nueva victoria que le permite continuar alejándose de la zona baja y sostener una racha que empieza a ilusionar

Cobertura del encuentro Argentino (Q) – Villa San Carlos, equipo de Celeste y Nada Más

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