La tensión en el transporte automotor de pasajeros alcanzó su punto más crítico tras el fracaso de la última audiencia paritaria en la Secretaría de Trabajo de la Nación. En un clima de profunda incertidumbre para los miles de usuarios que dependen diariamente del servicio de colectivos en la región, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) lanzó una dura advertencia a las cámaras empresarias del sector, dejando entrever de manera explícita la posibilidad de activar un paro de actividades a corto plazo si no se presenta una propuesta salarial concreta.

El sindicato liderado a nivel nacional endureció su postura de forma drástica durante el encuentro celebrado bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano. En los tramos más severos del acta oficial, la representación gremial afirmó textualmente que las patronales los están empujando directamente al conflicto y acusó al sector empresario de estar abusando de la buena voluntad de los trabajadores. Esta contundente declaración enciende las alarmas en el AMBA y la región de La Plata, Berisso y Ensenada, donde las seccionales suelen plegarse de inmediato ante las directivas nacionales para resguardar el poder adquisitivo de los choferes.

La raíz del conflicto radica en una parálisis total de las negociaciones debido a los reproches cruzados sobre la estructura de costos. Por un lado, las cámaras de transporte argumentan que la situación financiera no ha cambiado y que continúan atadas a subsidios estatales calculados con valores desactualizados que corresponden a fines de 2025 y principios de 2026. Por el otro, el gremio denuncia que no se puede seguir utilizando a los choferes como rehenes de una discusión de costos que les resulta ajena, exigiendo además respuestas urgentes sobre cuándo se harán efectivos los haberes correspondientes al mes de junio.

La audiencia concluyó sin una fecha fija para un nuevo llamado, supeditada únicamente a que se registren avances significativos entre las partes. Ante la falta de canales de diálogo fructíferos y con la advertencia sindical ya asentada en los registros oficiales, la posibilidad de que las asambleas gremiales resuelvan una medida de fuerza sorpresiva en las próximas horas se consolida como la alternativa más firme, dejando al transporte público al borde de una parálisis total.

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